La filial de Redeia responsable del transporte y la operación del sistema eléctrico en España Red Eléctrica avanza en el proceso de tramitación del nuevo enlace eléctrico entre Mallorca y Menorca, que inicia su fase de información pública, un paso clave para la futura interconexión eléctrica entre ambas islas y para el modelo energético de Menorca. Esta nueva infraestructura, ligada al sistema de baterías de la subestación de Mercadal, se considera esencial para reforzar la seguridad y la calidad del suministro y para avanzar hacia una Menorca renovable. Según las previsiones, permitirá una reducción de 154.000 toneladas/año de emisiones de CO2 y una mejora significativa en la integración de energías renovables.

El proyecto del enlace Mallorca-Menorca, presentado recientemente, figura en la Planificación Eléctrica 2021‑2026, en el Anexo II dedicado a actuaciones con horizonte más allá de 2026, y también está incluido en el borrador de la nueva planificación, actualmente en fase de estudios y evaluación ambiental estratégica. Los trabajos de definición y diseño comenzaron ya en 2022, lo que ha permitido llegar a esta fase de participación pública con estudios previos avanzados, tanto sobre el medio marino como sobre las alternativas de trazado en Menorca.
Nuevo enlace Mallorca-Menorca e interconexión eléctrica balear
La futura interconexión Mallorca-Menorca se articulará mediante un circuito de 132 kV en corriente alterna entre una nueva subestación en Alcúdia (Sant Martí 132 kV) y otra en Ciutadella (Lithica 132 kV). La longitud total será de 82 km, de los que 64,5 km discurrirán bajo el mar, con una profundidad máxima de 146 m. El trazado terrestre sumará 13,7 km en Mallorca y 3,8 km en Menorca.
Para minimizar el impacto ambiental del enlace Mallorca-Menorca se ha buscado un trazado submarino con el menor efecto posible sobre el Hábitat de Interés Comunitario de posidonia oceánica y arrecifes, así como sobre la actividad pesquera. El punto de llegada en Menorca se localiza en la zona de la Punta de son Oleo. En tierra, la subestación de Ciutadella se ubicará en un área ya antropizada e industrial, frente al cementerio y al otro lado de la ronda en dirección Maó, con el objetivo de reducir el impacto visual y paisajístico.
Este nuevo enlace reforzará la calidad y seguridad del suministro eléctrico de la isla de Menorca, además de reducir de forma drástica la operación de la generación térmica local (central de Maó) e incrementar la cuota de energías renovables en el sistema balear hasta 26.887 MWh/año.
Gracias a estos beneficios, la previsión de reducción de las emisiones de CO2 en Menorca es de 154.000 toneladas/año, contribuyendo a la sostenibilidad y la descarbonización de las islas, además de aumentar la eficiencia del sistema con una reducción de costes de unos 36,3 millones de euros/año.
El proyecto del enlace Mallorca-Menorca está estrechamente ligado al segundo enlace Península‑Illes Balears (Pen‑Bal 2), con el que comparte relación eléctrica, administrativa y física. Ambos comparten el trazado terrestre en Mallorca y el punto de salida al mar, lo que ha permitido integrar desde el inicio en los estudios del Pen‑Bal 2 las necesidades específicas de la futura interconexión con Menorca. Hasta la fecha, se han destinado más de 3 millones de euros a estudios técnicos y ambientales en el entorno marino de Menorca.
Baterías de Mercadal y Menorca renovable
En paralelo al avance del segundo enlace, Red Eléctrica ha iniciado la fase de montaje electromecánico del sistema de baterías de la subestación de Mercadal. La actuación consiste en la instalación de módulos de baterías en la subestación de Mercadal 132 kV, que suman 50 MW de potencia y 37,5 MWh de capacidad energética. El proyecto, que está incluido en la Planificación vigente, supone una inversión de 50 millones de euros.
Las baterías de Mercadal funcionarán como apoyo directo al enlace actual Menorca‑Mallorca (MA‑ME 2) y al futuro MA‑ME 3, maximizando la capacidad de transporte de energía a través de la interconexión eléctrica balear. El sistema está formado por módulos en contenedores que agrupan dispositivos de potencia, control y seguridad ambiental. La previsión es que la instalación de las baterías esté finalizada después del verano, fase a la que seguirá un periodo de pruebas para la posterior entrada en servicio acompasada a la planificación actual 2021- 2026.