La Red Europea de Operadores de Sistemas de Transporte de Electricidad (ENTSO-E) ha publicado su ‘Summer Outlook 2026’, una evaluación de la adecuación de recursos del sistema eléctrico europeo para el próximo verano que no identifica riesgos sistémicos en la mayor parte de Europa, aunque sí señala vulnerabilidades en zonas aisladas o con interconexiones limitadas.

El informe analiza generación, demanda y recursos flexibles en el sistema paneuropeo con el objetivo de orientar a las autoridades nacionales y europeas sobre posibles riesgos operativos. ENTSO-E sitúa las principales alertas en Irlanda, Malta, Chipre y Moldavia.
Riesgos de adecuación eléctrica en Irlanda, Malta, Chipre y Moldavia
En Irlanda, Malta y Chipre, los riesgos específicos están asociados a paradas programadas de generación, una capacidad limitada de importación y una baja disponibilidad de recursos de respaldo. Para el resto del sistema eléctrico europeo, ENTSO-E no prevé problemas sistémicos de adecuación durante el periodo estival de 2026.
El caso de Moldavia presenta una exposición más amplia. El informe identifica riesgos de adecuación derivados principalmente de las restricciones actuales en el suministro de gas natural, que afectan a la disponibilidad de generación térmica. A ello se suman su dependencia de las importaciones, la debilidad de sus interconexiones, la necesidad de transporte a través de la región de Transnistria y la exposición a posibles perturbaciones en el sistema eléctrico ucraniano.
ENTSO-E también subraya los cambios estructurales que están gestionando de forma conjunta los operadores de sistemas de transporte (TSO). La producción renovable sigue creciendo en Europa y, desde el verano anterior, se han incorporado 126 GW de nueva capacidad, principalmente solar fotovoltaica.
Más renovables, almacenamiento y necesidad de flexibilidad
El aumento de la generación renovable puede provocar, especialmente en momentos de alta producción y baja demanda, situaciones temporales en las que la oferta eléctrica supere al consumo. Según el análisis, los TSO gestionan estos episodios mediante exportaciones y otras medidas de flexibilidad operativa.
La capacidad de almacenamiento en baterías se ha duplicado respecto al verano anterior hasta alcanzar los 29 GW. Al mismo tiempo, continúa el descenso de la generación con mayor intensidad de carbono. En este contexto, ENTSO-E considera cada vez más relevantes las soluciones de flexibilidad, entre ellas la interconexión, el almacenamiento, la respuesta de la demanda y la coordinación operativa entre sistemas.
El informe también aborda el efecto de la situación geopolítica en Oriente Medio, incluida la clausura del estrecho de Ormuz, que ha incrementado la incertidumbre en los mercados energéticos internacionales y en las rutas de suministro. No obstante, ENTSO-E no espera actualmente preocupaciones significativas para la adecuación eléctrica europea durante el verano como consecuencia de esta disrupción. La evolución de los mercados y del suministro energético requerirá especial atención de cara a la preparación del próximo invierno. La situación continúa bajo seguimiento por parte de los operadores europeos.
El Summer Outlook 2026 demuestra el valor añadido de un enfoque paneuropeo para el análisis de adecuación, complementando las evaluaciones nacionales y regionales. Los TSO en toda Europa supervisan de cerca los riesgos identificados y están preparados para gestionar la situación. Se mantiene una amplia gama de procesos, implementados en estrecha colaboración entre países, para garantizar que estos riesgos se aborden de forma eficaz.