La filial de Redeia responsable del transporte y la operación del sistema eléctrico español Red Eléctrica avanza en la construcción del sistema de baterías de Sant Antoni, en Ibiza, una infraestructura integrada en la red de transporte que permitirá reforzar el sistema eléctrico insular y elevar la aportación del enlace Mallorca-Eivissa desde los 100 MW actuales hasta unos 190 MW. La instalación, con una inversión de 77 millones de euros, suma 90 MW de potencia y 67,5 MWh de capacidad.

Con las condiciones actuales del sistema eléctrico balear interconectado, se prevé que Ibiza pueda cubrir en muchos días y momentos del año el 100% de su demanda mediante el enlace, frente al 65% de media anual actual. El proyecto se ejecuta junto a la subestación existente de Sant Antoni, donde esta semana visitaron las obras el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, y la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor.
Baterías de Sant Antoni para reforzar el enlace Mallorca-Eivissa
Red Eléctrica sitúa estas baterías como un elemento de apoyo a los flujos de energía de la isla. Su construcción se encuentra en fase de montaje electromecánico y ha requerido la ampliación de la subestación de Sant Antoni 66 kV, a la que se conectará el nuevo sistema.
La infraestructura de Sant Antoni forma parte de una actuación más amplia en Baleares, junto con las baterías que se instalan en Es Mercadal, en Menorca. Según Redeia, ambas constituirán el mayor sistema de baterías plenamente integradas en la red de transporte del sur de la Unión Europea y el primero de estas características que se instala en España. El proyecto está incluido en el listado de actuaciones financiables por la Unión Europea a través de Next Generation EU y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El sistema está formado por celdas integradas en contenedores modulares que agrupan los dispositivos necesarios para su funcionamiento, con medidas de seguridad y control ambiental. La previsión es finalizar la instalación de las baterías en verano, antes de iniciar una fase preoperacional y de pruebas previa a su entrada definitiva en servicio eléctrico, de acuerdo con el horizonte de la planificación eléctrica vigente.
Las baterías de Sant Antoni y las de Es Mercadal incorporarán un sistema específico de comunicación denominado Hermes. Esta tecnología permitirá sensorizar en tiempo real el estado y las medidas de los enlaces, reforzar la comunicación con el resto de la red, detectar contingencias y activar automatismos de respuesta.
El objetivo operativo es mejorar la eficiencia en la gestión del sistema eléctrico y reducir emisiones de CO2 al maximizar el uso de los enlaces eléctricos de las Illes Balears. La integración de almacenamiento en la red de transporte se plantea como una herramienta para aumentar la capacidad efectiva de intercambio y optimizar la cobertura de la demanda en territorios insulares.
Compromiso ambiental e inversiones
La ejecución de las baterías de Sant Antoni incorpora un proyecto de protección de la lagartija pitiusa, conocida como sargantana, de la especie Podarcis pityusensis. Redeia e Ibiza Preservation desarrollan esta actuación, que incluyó una prospección previa al movimiento de tierras y a la obra civil para localizar ejemplares y elaborar un censo en el área afectada.
También se ha habilitado un refugio en terrenos próximos a la subestación, cercado con material sintético para impedir la entrada de serpientes y sometido a control y seguimiento periódico. La compañía enmarca esta medida en sus actuaciones ambientales asociadas al desarrollo de infraestructuras.
Las baterías completan un ciclo reciente de inversiones de Red Eléctrica en la red de transporte de las Pitiüses. En 2023 entró en servicio la nueva interconexión entre Eivissa y Formentera, con una inversión de 96 millones de euros, que permite cubrir el 100% de la demanda eléctrica de Formentera mediante la interconexión y facilitó el cierre de la central térmica de Es Ca Marí.
En 2025 se pusieron en servicio la línea soterrada de 132 kV entre las subestaciones de Eivissa y Bossa, la nueva subestación de Sant Jordi 132 kV y otras actuaciones de repotenciación o cambio de tensión de líneas existentes. Estas infraestructuras integran el denominado Eje Sur, con una inversión de 35 millones de euros, planteado como alternativa al antiguo proyecto de Es Fornàs al evitar un doble circuito aéreo de oeste a este de la isla y una nueva subestación de intemperie de 132 kV en Sant Antoni.