La capacidad mundial de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo superó por primera vez los 200 GW en 2025, con 201 GW instalados y otros 243 GW en construcción, según el informe ‘World Hydropower Outlook 2026’ de la Asociación Internacional de Energía Hidroeléctrica (IHA). El avance consolida a esta tecnología, conocida como batería de agua, como la principal forma de almacenamiento energético a gran escala en un contexto de mayor demanda de flexibilidad eléctrica.

La potencia hidroeléctrica global alcanzó los 1.469 GW al cierre de 2025, tras la entrada en operación de 28 GW durante el año. De esa nueva capacidad, 11,7 GW correspondieron a bombeo hidroeléctrico, un máximo anual; el informe también recoge en uno de sus apartados la cifra de 11,6 GW. La generación hidroeléctrica mundial se situó en 4.495 TWh.
El bombeo hidroeléctrico gana peso en la seguridad energética
La IHA señala que la hidroeléctrica está ganando relevancia en las estrategias de seguridad energética, resiliencia del sistema, estabilidad de red y generación eléctrica doméstica. El crecimiento de la eólica y la solar está aumentando la necesidad de servicios de ajuste, almacenamiento de larga duración y capacidad firme renovable.
La cartera mundial de proyectos hidroeléctricos en desarrollo asciende a 1.127 GW, de los que 621 GW corresponden a bombeo en distintas fases. La demanda adicional vinculada a centros de datos, digitalización, electrificación e industria también está reforzando el interés por electricidad renovable gestionable.
China concentró más del 40% de las nuevas incorporaciones hidroeléctricas mundiales en 2025 y mantiene más de 300 GW en construcción, incluidos 218 GW de bombeo. Ese año comenzó oficialmente la construcción del proyecto hidroeléctrico del río Yarlung Zangbo, previsto como la mayor instalación hidroeléctrica del mundo y con una producción estimada cercana al triple de la presa de las Tres Gargantas.
Asia, Europa, África y América concentran nuevas inversiones
En el sur y centro de Asia, la cartera regional supera los 300 GW. India se perfila como uno de los mercados más activos en bombeo hidroeléctrico, con planes para elevar su capacidad desde unos 3,5-5 GW actuales hasta un máximo de 100 GW en 2035. Los gobiernos de la región también están reforzando la cooperación transfronteriza en gestión del agua y comercio eléctrico.
En Europa, el aumento de los vertidos de renovables y las tensiones del sistema eléctrico están impulsando la demanda de bombeo y almacenamiento de larga duración. Países como Países Bajos, Alemania, España, Bélgica, Suecia y Francia registraron más de 500 horas de precios eléctricos negativos en 2025. La Unión Europea y varios gobiernos nacionales están respondiendo con reformas de mercado, medidas de permisos y mecanismos de estabilización de ingresos.
África incorporó más de 4 GW de nueva hidroeléctrica convencional en 2025 por segundo año consecutivo. Proyectos como la Gran Presa del Renacimiento Etíope y la central Julius Nyerere de Tanzania ampliaron la capacidad de generación y reforzaron sistemas regionales y acceso eléctrico. El informe destaca la importancia creciente de las redes de transporte y del comercio eléctrico transfronterizo para aprovechar el potencial del continente.
En Sudamérica, la hidroeléctrica convencional vuelve a ganar impulso con una cartera regional de unos 70 GW. La región empieza a considerar estos activos no solo como generación de base, sino también como capacidad flexible para equilibrar parques eólicos y solares en expansión. La modernización y digitalización de instalaciones envejecidas se sitúan entre las prioridades, ya que más de la mitad del parque hidroeléctrico sudamericano supera los 30 años.
Modernización, centros de datos y barreras de despliegue
En Norteamérica y Centroamérica, la hidroeléctrica continúa como un pilar del suministro, mientras los gobiernos ponen el foco en modernización, extensión de vida útil y nuevos proyectos de bombeo. Canadá completó en 2025 la puesta en servicio del proyecto Site C, de 1,1 GW, en Columbia Británica. En Estados Unidos, avanzaron reformas de permisos y vías rápidas para apoyar la modernización hidroeléctrica y nueva infraestructura eléctrica, con más de 60 GW de bombeo en desarrollo.
El informe identifica la demanda de centros de datos e infraestructura digital como un factor emergente para la hidroeléctrica. En Norteamérica, compañías tecnológicas como Google y Microsoft firmaron en 2025 acuerdos de suministro hidroeléctrico a largo plazo, asociados a la necesidad de electricidad firme y libre de carbono para sostener el crecimiento de la infraestructura digital y la inteligencia artificial.
Pese al dinamismo del mercado, la IHA advierte de obstáculos relevantes como restricciones de financiación, retrasos en permisos, cuellos de botella en redes de transporte, variabilidad hidrológica ligada al clima e incertidumbre regulatoria. Las sequías registradas en 2025 en zonas de Sudamérica, sur y centro de Asia y Europa evidenciaron vulnerabilidades relacionadas con la disponibilidad de agua y el envejecimiento de activos.
Al mismo tiempo, el informe constata que los gobiernos reconocen cada vez más la energía hidroeléctrica como una infraestructura estratégica capaz de fortalecer la independencia energética, apoyar el crecimiento industrial y reducir la exposición a la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles importados.