La organización ESMIG ha publicado un nuevo documento de posicionamiento en el que reclama completar el despliegue de contadores inteligentes en la Unión Europea y reforzar los estándares funcionales para acelerar la transición hacia un sistema eléctrico más digital, flexible y seguro.

El informe, titulado ‘From measurement to grid intelligence: Completing the smart meter rollout in the EU’, subraya que estos dispositivos han dejado de ser simples herramientas de facturación para convertirse en infraestructuras críticas del sistema energético.
De dispositivo de medición a infraestructura clave de la red
Según ESMIG, la creciente electrificación del sistema, impulsada por el aumento de vehículos eléctricos, bombas de calor y energías renovables distribuidas, exige una gestión más inteligente de la red eléctrica.
En este contexto, los contadores inteligentes permiten mejorar la visibilidad del sistema eléctrico, facilitar la flexibilidad de la demanda, reforzar la ciberseguridad y favorecer la participación activa de los consumidores en el mercado energético. La organización destaca que estos dispositivos son esenciales para pasar de una gestión basada en estimaciones a otra basada en datos en tiempo real.
Objetivos de despliegue en la UE
Entre sus principales recomendaciones, ESMIG propone establecer objetivos vinculantes de implantación de contadores inteligentes en la Unión Europea, con un mínimo del 60% de los puntos de medición en 2030 y del 80% en 2032.
La organización subraya que estos objetivos deben calcularse sobre puntos de medición certificados y no únicamente sobre el número de hogares, con el fin de reflejar de forma más precisa el grado real de preparación del sistema eléctrico europeo.
Además, advierte que una implantación parcial de estos dispositivos limita significativamente los beneficios tanto para el sistema eléctrico como para los consumidores, especialmente en ámbitos clave como la aplicación de tarifas dinámicas y la gestión eficiente de la demanda energética.
Más flexibilidad, datos en tiempo real y seguridad
El documento también pide establecer requisitos funcionales mínimos, como el acceso a datos en tiempo real o casi real, la interoperabilidad entre sistemas, la compatibilidad con tarifas dinámicas y el soporte a servicios de flexibilidad.
Asimismo, insiste en la necesidad de reforzar la ciberseguridad y garantizar cadenas de suministro seguras, dado el papel crítico de estos dispositivos en la infraestructura energética.
ESMIG considera que los contadores inteligentes son un elemento fundamental para gestionar la creciente complejidad del sistema eléctrico europeo, ya que permiten integrar mejor las energías renovables, reducir costes de red y optimizar el uso de la infraestructura existente.
En este sentido, la organización concluye que completar su despliegue es una condición imprescindible para avanzar hacia un sistema eléctrico europeo plenamente digital, eficiente y preparado para la transición energética.