La empresa Red Eléctrica ha culminado la ampliación de las subestaciones de Calera y Chozas 220 kV y Torrijos 220 kV, en la provincia de Toledo, para reforzar la red de transporte eléctrico en Castilla-La Mancha y facilitar la alimentación del futuro eje ferroviario con Extremadura. Las dos actuaciones cuentan ya con autorización de explotación y forman parte de las infraestructuras previstas en la planificación vigente.

La compañía, filial de Redeia responsable del transporte y la operación del sistema eléctrico español, ha incorporado nuevas posiciones de 220 kV en ambas instalaciones. La inversión aproximada asociada a estos trabajos asciende a 3 millones de euros y los proyectos figuran entre las actuaciones financiables por la Unión Europea a través de NextGenerationEU y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Ampliación de las subestaciones de Calera y Chozas y Torrijos
En la subestación de Calera y Chozas 220 kV, Red Eléctrica ha añadido dos nuevas posiciones con el objetivo de consolidar esta instalación como nodo de la red de transporte. La actuación está orientada a atender nuevas demandas eléctricas, especialmente las vinculadas a consumidores electrointensivos, y a reforzar la capacidad de suministro para el tejido productivo del entorno.
La ampliación de la subestación de Torrijos 220 kV también incorpora dos nuevas posiciones. En este caso, la finalidad principal es facilitar la alimentación eléctrica del eje ferroviario que conectará Castilla-La Mancha con Extremadura, una infraestructura considerada estratégica para la movilidad ferroviaria electrificada y la vertebración territorial.
Ambos desarrollos se integran en la planificación de la red de transporte y responden a la necesidad de adaptar la infraestructura eléctrica a nuevas demandas industriales, ferroviarias y territoriales. La autorización de explotación permite la puesta en servicio de las ampliaciones ejecutadas en las dos subestaciones toledanas.
Refuerzo de la red de transporte en Castilla-La Mancha
Estas actuaciones forman parte de los desarrollos que Red Eléctrica está ejecutando para dotar a Castilla-La Mancha de una red de transporte más robusta y mallada. El refuerzo de las subestaciones contribuye a mejorar la seguridad y la calidad del suministro, además de facilitar la integración de nuevas demandas eléctricas en la región.
La intervención en Toledo se vincula también al despliegue de infraestructuras clave para la electrificación ferroviaria. En particular, la ampliación de Torrijos 220 kV permite avanzar en la capacidad necesaria para alimentar el corredor que conectará Castilla-La Mancha con Extremadura.
Con estas ampliaciones, la red de transporte en la provincia incorpora nuevas posiciones de 220 kV que incrementan su capacidad operativa y su disponibilidad para atender consumos actuales y futuros. Las actuaciones se orientan tanto al suministro de hogares y empresas como al apoyo de infraestructuras estratégicas previstas en la región.