La monitorización en línea del hidrógeno (H₂), el acetileno (C₂H₂) y la humedad disuelta puede ayudar a detectar de forma temprana diferentes tipos de fallos en los transformadores eléctricos. Megger analiza este enfoque como una alternativa para ampliar la supervisión continua de estos equipos y facilitar la toma de decisiones de mantenimiento en función de las anomalías detectadas.

El análisis de gases disueltos (DGA) en laboratorio es una técnica de referencia para evaluar el estado de los transformadores en servicio. Sin embargo, la monitorización continua permite complementar estos análisis y detectar fallos que pueden desarrollarse entre los muestreos periódicos de aceite. Las soluciones multigás proporcionan información detallada, aunque su coste y complejidad pueden dificultar su implantación generalizada en grandes flotas de transformadores.
Hidrógeno y acetileno para detectar diferentes tipos de fallos
La estrategia planteada por Megger se centra en tres parámetros. El hidrógeno actúa como indicador temprano de diferentes anomalías, entre ellas descargas parciales y calentamientos de baja energía. El acetileno, por su parte, permite identificar arcos eléctricos o descargas de alta energía asociadas a un sobrecalentamiento elevado, mientras que la humedad aporta información sobre el envejecimiento del aislamiento y el riesgo de ruptura dieléctrica.

Esta combinación busca solventar algunas de las limitaciones de los sistemas que únicamente monitorizan hidrógeno o combinaciones de gases menos específicas. Según el análisis técnico presentado por la compañía, la incorporación del acetileno junto al H₂ mejora la capacidad para identificar fallos de descarga de alto riesgo sin recurrir a sistemas multigás completos.
La información obtenida puede utilizarse para establecer diferentes niveles de actuación. Ante determinadas concentraciones o incrementos de hidrógeno y acetileno, los operadores pueden recurrir a un análisis DGA de laboratorio y, en las situaciones de mayor riesgo, programar inspecciones urgentes o adoptar medidas sobre la carga del transformador.
Monitorización de transformadores a escala de flota
Uno de los objetivos de este enfoque es facilitar una mayor cobertura de la monitorización sin recurrir necesariamente a sistemas multigás completos en todos los equipos. Megger plantea su aplicación tanto en transformadores individuales como en estrategias de reducción del riesgo a escala de flota.
Entre los posibles ámbitos de aplicación se encuentran los transformadores críticos de subestaciones de distribución, los equipos de generación y transmisión, los transformadores industriales y los vinculados a instalaciones de energías renovables. La combinación de monitorización continua y análisis de laboratorio permitiría priorizar las actuaciones de mantenimiento en función de las anomalías detectadas.
Para aplicar esta estrategia, Megger dispone de la solución InsuLogix G2, diseñada para monitorizar H₂, C₂H₂ y humedad y proporcionar información sobre la evolución del estado de los transformadores. La compañía plantea esta tecnología como una herramienta para avanzar desde un mantenimiento reactivo hacia modelos de supervisión y mantenimiento predictivo.