La interconexión eléctrica con Francia por el Golfo de Bizkaia ha entrado en una nueva fase con el inicio del tendido de los cables subterráneos por parte de Red Eléctrica, filial de Redeia responsable del transporte y la operación del sistema eléctrico en España. El tramo terrestre recorrerá 13 kilómetros entre la estación conversora de Gatika y Lemoiz, donde enlazará con la infraestructura submarina.

La actuación forma parte de una infraestructura estratégica de trazado íntegramente subterráneo y submarino que conectará los sistemas eléctricos de la Península Ibérica y Francia. El proyecto alcanza ya un grado de ejecución del 70% y permitirá elevar la capacidad de intercambio eléctrico entre ambos países de 2.800 a 5.000 MW.
Cables subterráneos entre Gatika y Lemoiz
Los cables subterráneos de corriente continua de alta tensión (HVDC), de 13 centímetros de diámetro, discurrirán desde la futura estación conversora de Gatika hasta la costa de Lemoiz. En ese punto se conectarán con los cables submarinos. La infraestructura incluye cuatro cables principales y otros de fibra óptica para la operación, que seguirán un trazado paralelo.
Durante el verano, Red Eléctrica ejecutó en Lemoiz las perforaciones tierra-mar, una obra civil de alta complejidad técnica conocida como aterraje. Los trabajos consistieron en cuatro perforaciones horizontales dirigidas de algo más de un kilómetro, con salida al fondo marino a unos 500 metros de la línea de costa, con el objetivo de facilitar la integración de la infraestructura en el entorno.
La estación conversora de Gatika también avanza en su ejecución. La obra civil ya ha finalizado y actualmente se desarrolla el montaje electromecánico. Esta instalación permitirá convertir la corriente continua procedente de la línea submarina y subterránea en corriente alterna para su integración en la red de transporte eléctrico.
Tendido submarino en la costa vizcaína
Red Eléctrica ha completado recientemente la segunda fase del tendido submarino, correspondiente a un tramo de 50 kilómetros instalado por el buque cablero Prysmian Monna Lisa. Sumada a la primera fase realizada en agosto, esta actuación supone la instalación del 100% de los cables marinos en la parte vizcaína de la interconexión.
La primera fase en la costa de Bizkaia se ejecutó con el buque cablero Victoria, de la compañía danesa NKT, encargado de instalar los primeros 65 kilómetros del trazado. Tras el tendido, el cable se está recubriendo en las zonas de fondo rocoso y enterrando en las áreas de fondo arenoso, de acuerdo con la planificación del proyecto.
Los trabajos submarinos continuarán frente a las costas de Gipuzkoa entre noviembre de 2026 y febrero de 2027. La finalización de todos los tendidos en aguas francesas está prevista para el verano de 2027. Las dos fases desarrolladas en Bizkaia han empleado buques cableros preparados para este tipo de operaciones e infraestructuras submarinas.
Seguimiento ambiental y colaboración institucional
En el marco de la interconexión, Red Eléctrica prevé desmantelar dos líneas eléctricas aéreas de 10 kilómetros entre Gatika y Lemoiz. La compañía plantea esta actuación como una mejora ambiental en un territorio de alto valor natural.
Desde el inicio del proyecto, Red Eléctrica trabaja en coordinación con las administraciones y con el sector pesquero para adaptar la infraestructura y los trabajos al territorio, al medioambiente y a la sociedad. El trazado se ha definido con criterios de sostenibilidad para reducir el impacto paisajístico y proteger la vegetación y la fauna de las zonas afectadas.
El proyecto cuenta con la colaboración de AZTI, centro tecnológico especializado en medio marino. Red Eléctrica y AZTI han desarrollado Ecos del Océano, una iniciativa de investigación y seguimiento ambiental para monitorizar la presencia de mamíferos marinos y poblaciones de peces de interés comercial en el área de influencia del trazado.
De forma paralela, Redeia ha puesto en marcha Mar de Gorgonias, un proyecto orientado a conservar arrecifes de corales situados en el Golfo de Bizkaia, por donde discurrirá la interconexión, y en el entorno de la interconexión entre la Península y Ceuta.
La interconexión eléctrica con Francia se desarrolla junto al operador francés RTE a través de la sociedad conjunta Inelfe. La iniciativa está considerada Proyecto de Interés Común por la Unión Europea, cuenta con cofinanciación de la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA) y ha recibido respaldo del Banco Europeo de Inversiones (BEI).