La Unión Europea ha lanzado la Cooperación Transmediterránea en Energías Renovables y Tecnologías Limpias (T-MED), una iniciativa para acelerar el desarrollo de las energías renovables, el hidrógeno, la fabricación de tecnologías limpias y las redes eléctricas modernas en toda la región mediterránea, impulsando un mercado energético más integrado, sostenible e interconectado. El objetivo es movilizar hasta 25.000 millones de euros en inversiones previstas de aquí a 2035.

La iniciativa, presentada durante la Semana Europea de la Energía Sostenible por la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, y el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, contará con más de 5.000 millones de euros en capacidad de garantía habilitada por la Comisión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible Plus. Este instrumento busca facilitar la entrada de financiación pública y privada en los sectores incluidos en T-MED.
El programa se enmarca en el Pacto para el Mediterráneo. Para 2035, se prevé que T-MED contribuya al desarrollo de 15 GW de nueva capacidad renovable, apoye reformas regulatorias en países socios y favorezca la creación de más de 100.000 empleos en actividades vinculadas a la energía limpia.
T-MED articulará la cooperación entre gobiernos, instituciones financieras, empresas privadas y actores locales para impulsar proyectos transfronterizos y alianzas energéticas estratégicas. La iniciativa también persigue diversificar los sistemas energéticos y las cadenas de suministro, con efectos previstos sobre la seguridad energética, la competitividad, la descarbonización y la estabilidad a largo plazo tanto para la UE como para sus socios del sur del Mediterráneo.
Inversión, cooperación, renovables y tecnologías limpias
La iniciativa se estructura en cinco líneas de acción coordinadas. La primera se centra en la movilización de inversión mediante la colaboración entre la propia Comisión Europea, instituciones financieras europeas e internacionales y el sector privado, con el fin de reducir riesgos, atraer capital y apoyar proyectos de energías renovables y tecnologías limpias en la región.
La segunda línea aborda la cooperación regulatoria con los países socios. Este bloque prevé medidas para mejorar el clima inversor, entre ellas la simplificación de permisos, la armonización normativa y la reducción de barreras que puedan dificultar la ejecución de inversiones energéticas.
El desarrollo de capacidades profesionales será otro de los ejes del programa. A través de la T-MED Skills Agenda, la UE buscará alinear la formación profesional con las necesidades del sector de la energía limpia, modernizar los sistemas de educación y formación técnica y profesional, reforzar alianzas universitarias y promover competencias en ingeniería, tecnologías digitales y finanzas verdes.
La cuarta línea de actuación se dirigirá a la actualización de infraestructuras y al comercio de energía renovable. Mediante la movilización de inversiones en los próximos años, T-MED respaldará la modernización de las redes eléctricas, el comercio energético transfronterizo y el despliegue de tecnologías inteligentes para integrar mejor la generación renovable en los sistemas eléctricos.
El quinto bloque se centrará en la cooperación industrial en tecnologías limpias. La iniciativa apoyará la fabricación local, el refuerzo de cadenas de suministro más resilientes y la creación de asociaciones industriales y de innovación entre actores en todo el Mediterráneo.
El calendario previsto contempla que la Comisión Europea presida en octubre de 2026 la primera reunión operativa de la Plataforma de Inversión T-MED. Para 2027, se espera que empiecen a materializarse las primeras colaboraciones industriales euro-mediterráneas en tecnologías limpias, con la participación de empresas de ambos lados del Mediterráneo.