La Asociación de Operadores de Sistemas de Distribución Europeos (E.DSO) ha publicado un informe tecnológico sobre los mapas de capacidad de acceso a la red eléctrica (hosting capacity maps). Estos mapas se están convirtiendo en una herramienta clave de transparencia para las redes de distribución europeas, pero su nivel de madurez, metodologías e interfaces para el cliente siguen variando significativamente entre países.

El informe parte de una sesión de intercambio de conocimiento celebrada el 1 de abril en Atenas por el Comité de Tecnología e Intercambio de Conocimiento de E.DSO. El encuentro estuvo dedicado específicamente a los mapas de capacidad de acceso a la red y fue complementado posteriormente con una encuesta de seguimiento.
Las aportaciones recogidas en ese proceso apuntan a una conclusión común: el paso más valioso en esta etapa no es una armonización metodológica completa, sino una mayor claridad en las definiciones, una mejor orientación para los usuarios, una integración más estrecha con los procesos de conexión y la planificación de la red, así como un enfoque equilibrado de la transparencia que también garantice la protección de las infraestructuras críticas.
Sistema eléctrico más digitalizado y resiliente
E.DSO considera que los mapas de capacidad de acceso constituyen un elemento fundamental para avanzar hacia un sistema eléctrico más digitalizado, orientado al cliente y resiliente. El informe se estructura en torno a cinco temas clave: el contexto regulatorio, el diseño de los mapas y la experiencia de usuario, la metodología y la gobernanza de los datos, la seguridad y protección de las infraestructuras, y el papel de los mapas de capacidad de acceso en la gestión de las conexiones y el desarrollo futuro de la red.
El documento señala seis buenas prácticas: mapas multicapa adaptados a las necesidades de los usuarios, lenguaje visual claro acompañado de contexto explicativo, inclusión de las restricciones de la red aguas arriba, automatización progresiva basada en los sistemas existentes, divulgación de datos geográficos basada en una evaluación de riesgos, y capacidad de acceso a la red como parte de una experiencia integral del cliente.
Las recomendaciones incluyen priorizar la transparencia y la claridad de la información frente a la armonización de las metodologías; adoptar una capa mínima común de información en toda Europa; diseñar los mapas en función de las decisiones que deben tomar los usuarios; integrar los mapas de capacidad de acceso a la red en los procesos de conexión; incorporar, siempre que sea posible, las restricciones de la red aguas arriba y las limitaciones derivadas de la interacción entre distintos sistemas; desarrollar productos e información específicos para conexiones no firmes y flexibles; integrar la ciberseguridad y la seguridad física desde la fase de diseño; y abordar los comportamientos especulativos mediante mecanismos de gobernanza, y no únicamente a través de los mapas.
Finalmente, el informe concluye que los mapas de capacidad de acceso a la red se están consolidando rápidamente como una herramienta fundamental para mejorar la transparencia, facilitar la toma de decisiones sobre nuevas conexiones y reforzar la confianza entre los operadores de redes de distribución (DSO) y los participantes del mercado.
El taller confirmó que Europa no necesita un modelo único para estos mapas, pero sí requiere explicaciones más claras, una mejor gobernanza, una mayor interoperabilidad y una comprensión compartida de las prácticas más útiles. Para los miembros de E.DSO y el conjunto del sector energético europeo, la próxima prioridad debe ser avanzar desde la mera publicación aislada de mapas hacia servicios digitales seguros, orientados al usuario y con relevancia operativa, que contribuyan tanto a la eficiencia de las redes como a la aceleración de la electrificación.