El informe ‘Unlocking SME Competitiveness in Europe’ elaborado entre la Fundación Solar Impulse y la compañía Schneider Electric, a través de Schneider Electric Foundation, analiza cómo las pymes europeas pueden acelerar la electrificación y digitalización para mejorar su competitividad, eficiencia energética y resiliencia. El documento señala que la electrificación y la digitalización pueden reducir el consumo energético entre un 20 y un 30% y disminuir las emisiones de CO2 hasta un 40% en sectores clave, y adoptar estas soluciones permite a las pymes reducir su impacto ambiental y desbloquear nuevas oportunidades de crecimiento. Además, indica que las pymes representan el 99% de las empresas europeas y más de la mitad del PIB, pero solo el 11% ha realizado inversiones significativas en sostenibilidad.

Europa aspira a aumentar su tasa de electrificación del 21,3% al 32% para 2030, pero se necesita actuar con rapidez. Con el 40% de la red eléctrica europea superando los 40 años de antigüedad, y con 584.000 millones de euros de inversión necesarios en la red antes de que finalice la década, la modernización de la infraestructura es fundamental para alcanzar este objetivo.
El informe ‘Unlocking SME Competitiveness in Europe‘ destaca que la electrificación y la digitalización pueden reducir el consumo energético entre un 20% y un 30% y disminuir las emisiones de CO2 hasta un 40% en sectores clave, desbloqueando miles de millones en valor no aprovechado de aquí a 2030. Aunque el 93% de las pymes ha implantado al menos una medida de eficiencia de recursos, solo una cuarta parte ha adoptado estrategias integrales de reducción de carbono.
Laurent Bataille, Executive Vice President of Europe Operations en Schneider Electric, afirma que “el futuro industrial de Europa se encuentra en un punto de inflexión, especialmente si observamos el papel aún no aprovechado que las pymes pueden desempeñar para resolver nuestros retos energéticos y reforzar la competitividad. La electrificación y la digitalización no son aspiraciones: son imperativos. La tecnología ya existe; lo que importa ahora es su adopción a escala y la velocidad de ejecución. Expandir estas soluciones en las pymes fortalecerá la soberanía industrial de Europa, mejorará su competitividad en costes, reducirá la dependencia de energía importada y aumentará la resiliencia frente a choques globales”.
Protección frente a las oscilaciones de los precios
La menor escala de las pymes, su limitada capacidad de negociación y sus restricciones de recursos las hacen especialmente vulnerables a la volatilidad de los precios de la energía. Esto subraya la importancia del apoyo político, de modelos de negocio innovadores y de soluciones digitales que ayuden a las pymes a gestionar costes y reforzar su resiliencia. El informe también destaca el crecimiento récord de las energías renovables, que superaron el 30% de la generación eléctrica en Europa en 2023, reduciendo así la exposición del continente a los precios volátiles de los combustibles fósiles.
Para ayudar a las pymes a estar mejor protegidas frente a las oscilaciones de precios, el informe señala las siguientes recomendaciones de política pública: finalizar la revisión de la directiva europea de fiscalidad energética para hacer la electricidad más competitiva; armonizar y simplificar los procedimientos de permisos, conexión a red y estándares técnicos para pymes; desplegar fondos públicos de manera estratégica para reducir el riesgo de proyectos de alto capital y facilitar una modernización rápida de las pymes; y apoyar modelos de negocio basados en servicios y esquemas colaborativos, incluidos Energy-as-a-Service, compras cooperativas y asociaciones público-privadas.