La red de infraestructuras de recarga pública en España roza los 53.000 puntos operativos a 1 de marzo de 2026, con un total de 52.985 instalaciones en servicio. Según datos de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive), esta red de recarga pública registra un incremento del 5,97% respecto al volumen registrado el 31 de diciembre de 2025. Los datos reflejan que los puntos carga ultrarrápida que están por encima de los 350 kW han aumentado un 13,75%, y los que van de 150 a 350 kW han crecido un 5,82%. A su vez, los puntos de carga rápida, entre 50 y 150 kW, han crecido un 10,12%.

Este avance resalta el continuo incremento en el despliegue de las infraestructuras de recarga pública de alta potencia en los últimos meses. Los datos se han recogido del conjunto de operadores (CPOs) nacionales de recarga.
Por distribución territorial, Cataluña, Madrid y Andalucía continúan concentrando el mayor número de puntos de recarga pública. Entre las tres comunidades reúnen el 48% del total de infraestructuras.
En este contexto de inicio de año, desde Aedive destacan el ritmo sostenido en la instalación de infraestructura de recarga de alta potencia, al considerar que estos equipos permiten una experiencia de uso cercana a la de los vehículos de combustión. Al mismo tiempo, se subraya la necesidad de impulsar la recarga en corriente alterna, de baja potencia, en áreas urbanas y periurbanas, con el fin de favorecer un desarrollo más amplio de la movilidad eléctrica.
Metodología AFIR y datos de puntos de recarga activos
Para el recuento de estos 52.985 puntos de recarga pública, Aedive ha actualizado su metodología de análisis, apoyándose en bases de datos de referencia del mercado europeo y en técnicas avanzadas de big data. Este enfoque permite contrastar y validar la información agregada procedente del conjunto de CPOs (Charge Point Operators) que forman parte de la asociación.
La nueva metodología integra los criterios del reglamento europeo AFIR sobre infraestructura para combustibles alternativos y busca asegurar una base de datos robusta y coherente con la información publicada en el observatorio europeo EAFO. Además, los datos se nutren del trabajo de coordinación entre operadores de puntos de recarga y Red Eléctrica para la elaboración del mapa REVE.
En esta estadística solo se contabilizan puntos de recarga públicos activos en el momento de elaboración del informe, es decir, una imagen fija de la infraestructura de recarga disponible en una fecha concreta. Esta decisión metodológica implica que la evolución temporal del número total de puntos de recarga, así como de cada segmento de potencia, pueda mostrar tanto aumentos como descensos. Las reducciones puntuales pueden estar relacionadas con equipos inactivos por avería o mantenimiento, cambios de rango de potencia tras una actualización técnica, o decisiones específicas de los CPOs.