Un sistema eléctrico basado en energías renovables y almacenamiento podría reducir alrededor de un 50% los costes operativos en la Unión Europea para el año 2030, según un nuevo informe presentado por SolarPower Europe. El estudio, titulado ‘Solar+: An EU pathway to achieve renewable targets, price affordability, and energy security’, señala que, en un escenario de alta ambición, denominado Solar+, los costes anuales del sistema eléctrico caerían en 55.000 millones de euros (un 49% menos respecto a 2025), impulsados principalmente por la reducción del uso e importación de combustibles fósiles.

Incluso en un escenario más conservador, que refleja el ritmo actual de despliegue solar, los costes disminuirían en 33.000 millones de euros (un 29%) en el mismo periodo.
Más renovables y precios más bajos
El informe destaca que una mayor penetración de energías renovables, junto con el desarrollo de soluciones de almacenamiento y flexibilidad, permitiría alcanzar un 68% de electricidad renovable en la UE para 2030, en línea con los objetivos climáticos y energéticos europeos.
Este avance tendría un impacto directo en los precios: el coste mayorista diario de la electricidad podría reducirse de media un 14%, con caídas de hasta el 25% en mercados con precios más elevados, como Alemania.
El análisis también apunta a que las energías renovables variables, como la solar y la eólica, fijarían el precio de la electricidad con mayor frecuencia, reduciendo la dependencia del gas y otras fuentes térmicas más volátiles.
El papel clave del almacenamiento energético
El despliegue de baterías será otro factor determinante. Según el informe, la capacidad de almacenamiento en la UE alcanzará los 171 GW y cerca de 600 GWh en el escenario más ambicioso para 2030, frente a los 116 GW y 267 GWh previstos en un escenario base.
Además, aumentará la duración media del almacenamiento, lo que permitirá gestionar mejor la variabilidad de las energías renovables y reducir las diferencias de precios entre horas de alta y baja demanda.
El informe subraya la necesidad de acelerar las políticas europeas para aprovechar todo el potencial del modelo Solar+. Entre las principales recomendaciones figuran el desarrollo de una estrategia europea de flexibilidad, con un plan específico para el almacenamiento en baterías, y la adopción de un plan coordinado de electrificación que impulse el uso de energía limpia en sectores como la industria, el transporte y los edificios.
El estudio ha sido elaborado con el apoyo de Rystad Energy y presentado en Bruselas durante el SolarPower Summit, uno de los principales encuentros del sector energético europeo.