El Gobierno de Canarias y el Cabildo de El Hierro han firmado un protocolo para delimitar las Zonas de Aceleración de Energías Renovables (ZAR) en la isla, con el objetivo de ordenar el despliegue de nueva generación limpia sobre suelo y compatibilizarlo con la protección ambiental, paisajística, territorial y agraria.

El acuerdo fue suscrito por el consejero de Transición Ecológica y Energía del Ejecutivo autonómico, Mariano Zapata, y el presidente del Cabildo herreño, Alpidio Armas, en el salón de plenos de la institución insular. La propuesta final identifica 740 hectáreas entre zonas aptas y condicionadas para el desarrollo de energías renovables en El Hierro. De esa superficie, 561 hectáreas se consideran aptas, una extensión equivalente a aproximadamente el 2% del territorio insular.
Zonas de aceleración renovable en El Hierro
El acuerdo culmina un proceso de trabajo conjunto entre ambas administraciones destinado a identificar las áreas más adecuadas para el desarrollo de energías renovables en El Hierro, compatibilizando la transición energética con la protección de los valores ambientales, paisajísticos, territoriales y agrarios de la isla.
El Hierro cuenta con una posición destacada en energías renovables por el modelo desarrollado en torno a Gorona del Viento. El consejero enmarcó el protocolo en el avance hacia un sistema energético más limpio, eficiente y autosuficiente, y destacó que la definición de estas zonas permite facilitar un despliegue renovable ordenado y compatible con el territorio.
Planificación territorial y criterios ambientales
El Hierro parte de una situación singular dentro del archipiélago por el papel de la central hidroeólica de Gorona del Viento, que ha situado a la isla como referencia en integración de renovables y almacenamiento energético. La cobertura renovable anual se sitúa actualmente entre el 44% y el 50%, por encima de la media regional.
Pese a ese nivel de penetración renovable, las administraciones consideran necesario reducir aún más la dependencia de la generación térmica convencional. Para ello, el protocolo contempla la incorporación de nueva potencia solar fotovoltaica y eólica que complemente el sistema hidroeólico existente.
La delimitación de las Zonas de Aceleración de Energías Renovables se ha elaborado con una metodología técnica basada en criterios ambientales, territoriales, energéticos y sectoriales. El proceso incorporó fases de exclusión, restricción y consenso institucional para definir los ámbitos más adecuados.
Entre las áreas descartadas figuran espacios naturales protegidos, zonas integradas en la Red Natura 2000, suelos incompatibles con el planeamiento y espacios con valor agrario, patrimonial o relevante para la biodiversidad. Las ZAR funcionarán como instrumento de planificación y orientación territorial para identificar emplazamientos con mejores condiciones para el desarrollo renovable, sin excluir el impulso de instalaciones en cubiertas y en espacios ya transformados.