El Consejo Mundial de Energía Eólica (GWEC, por sus siglas en inglés) y más de 50 empresas y organizaciones vinculadas a la eólica flotante han presentado un plan de acción sectorial para acelerar proyectos a escala comercial y facilitar la explotación de este recurso renovable en países con aguas costeras profundas y extensas.

La iniciativa busca reducir barreras al despliegue de la tecnología, reforzar la colaboración entre agentes de la cadena de valor y apoyar que los primeros proyectos obtengan decisiones finales de inversión antes de 2030. El plan se centra en demostrar el valor de la eólica flotante, rebajar costes, ampliar la cadena de suministro y mejorar el acceso a financiación y seguros.
El GWEC convocó en diciembre de 2025 el Acelerador de la Industria Eólica Flotante (FWIA), con la participación de promotores, fabricantes, proveedores, inversores, aseguradoras y expertos técnicos. Tras diez meses de consultas con actores de la cadena de valor global, sus representantes acordaron la semana pasada la ‘Declaración de Acción de la FWIA para Acelerar la Eólica Flotante‘.
Objetivos nacionales y cartera de proyectos
Varios países, entre ellos Reino Unido, Francia, Noruega, España, Portugal, Corea del Sur y Japón, han fijado objetivos específicos de eólica flotante dentro de sus estrategias nacionales de eólica marina. En conjunto, esas metas suman alrededor de 90 GW de capacidad instalada prevista para 2045.
El GWEC sostiene que alcanzar esos objetivos a largo plazo exigirá mantener la cooperación entre industria y administraciones para reducir costes. El organismo apunta al precedente de la eólica marina convencional de cimentación fija, que ha registrado un rápido crecimiento durante las dos últimas décadas.
Actualmente hay en operación en el mundo unos 370 MW en proyectos demostrativos de eólica flotante. Además, 2 GW de proyectos propuestos cuentan con contratos activos de compra de energía, mientras que otros 5,5 GW está previsto que salgan al mercado mediante próximas subastas en Francia, Irlanda, Noruega, Corea del Sur y Reino Unido.
Financiación, subastas e infraestructura
Durante las consultas, el GWEC y los miembros del FWIA identificaron tres pilares de colaboración entre gobiernos e industria: valor y reducción de costes de la eólica flotante; ampliación del acceso a financiación y seguros, junto con la reducción del coste de capital; y escalado de la cadena de suministro mediante infraestructuras, estandarización e innovación.
El plan de acción concede especial importancia a que los gobiernos transformen sus objetivos anunciados en carteras de proyectos invertibles. Para ello, plantea calendarios de subastas creíbles, marcos de ingresos adecuados y decisiones oportunas sobre puertos, redes eléctricas y permisos.
Entre las recomendaciones figuran establecer metas claras de eólica flotante y diseñar subastas que aporten visibilidad a largo plazo, coherencia y criterios centrados en la ejecución y la bancabilidad. También propone crear condiciones para los primeros proyectos comerciales, con mecanismos de ingresos que reflejen costes reales, plazos vinculantes de autorización y conexión a red, y financiación pública junto al capital privado para reducir riesgos y costes financieros.
El documento incorpora además la necesidad de desarrollar infraestructuras habilitadoras y marcos coordinados para la cadena de suministro. En este ámbito, plantea inversiones críticas en puertos y redes, objetivos nacionales claros para proveedores respaldados por políticas industriales y condiciones de mercado previsibles que permitan abordar la concentración de suministradores y justificar inversiones sostenidas en el sector.