El proyecto europeo Green Hysland, del que el Centro Nacional del Hidrógeno (CNH2) es socio, ha anunciado la extensión de su calendario de ejecución hasta finales de 2027, dos años más de lo inicialmente previsto. Esta ampliación permitirá reforzar su objetivo estratégico de convertir Mallorca en un modelo de referencia replicable para la descarbonización de territorios insulares mediante hidrógeno renovable.

El proyecto Green Hysland persigue el despliegue de un ecosistema integral de hidrógeno renovable que abarque toda la cadena de valor, desde la producción a partir de energía solar hasta la distribución y los usos finales en movilidad, calor y generación eléctrica, incluyendo también la inyección de hidrógeno en la red de gas. El proyecto integra cinco ubicaciones piloto conectadas a plantas fotovoltaicas y una capacidad de electrólisis diseñada para demostrar la viabilidad técnica y operativa del sistema en condiciones reales.
Un modelo replicable de hidrógeno renovable
Con esta infraestructura, el consorcio busca sentar las bases de un hub de hidrógeno a escala en el sur de Europa, validando soluciones que permitan reducir emisiones en sectores clave y mejorar la integración de energías renovables en sistemas energéticos insulares, tradicionalmente más dependientes de combustibles fósiles.
La contribución del Centro Nacional del Hidrógeno se centra en el análisis del impacto ambiental del conjunto de tecnologías y procesos mediante metodologías de Análisis de Ciclo de Vida (ACV). Este trabajo permite generar indicadores que cuantifican el desempeño ambiental del proyecto y facilitan la toma de decisiones durante el despliegue y la evolución del ecosistema de hidrógeno.
Además, el CNH2 participa en las líneas de ampliación, replicación y capacitación, apoyando la transferencia de conocimiento y aprendizajes hacia otros territorios. Con su extensión hasta 2027, Green Hysland refuerza así su capacidad para acelerar la adopción del hidrógeno renovable en entornos insulares, donde el almacenamiento energético, el acoplamiento sectorial y la gestión eficiente de renovables resultan especialmente determinantes.