Una nueva iniciativa europea de investigación, el proyecto Desiree, busca acelerar la producción de hidrógeno renovable mediante tecnologías avanzadas de electrólisis de alta eficiencia, ofreciendo una alternativa más sostenible, rentable y eficiente para generar hidrógeno a partir del agua y reducir las emisiones de CO₂. Coordinado por Cener, el proyecto agrupa a un consorcio europeo de diez socios y dos entidades afiliadas, incluyendo por España al Consejo Superior de Investigaciones Científicas y a la Universidad de Zaragoza a través del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA, centro mixto CSIC-Unizar).
El hidrógeno, el elemento más abundante del universo, actúa como vector energético limpio y versátil, capaz de almacenar y suministrar energía sin emisiones. Sin embargo, solo alrededor del 1% de la producción mundial de hidrógeno proviene actualmente de fuentes bajas en carbono, mientras que la mayor parte se obtiene a partir de combustibles fósiles. Incrementar la producción de hidrógeno renovable es clave para descarbonizar la industria pesada, el transporte de larga distancia y el almacenamiento energético a gran escala.
Tecnología de electrólisis de óxido sólido
El proyecto Desiree se centra en la tecnología de electrólisis de óxido sólido (SOEL), que separa el agua en hidrógeno y oxígeno mediante electrólisis a alta temperatura. Alimentada con electricidad renovable, esta tecnología genera hidrógeno libre de emisiones de dióxido de carbono. El proyecto desarrollará un prototipo de 40 kilovatios, basado en stacks de última generación, optimizado para su integración y rendimiento operativo. Se espera que la eficiencia global del sistema supere el 85%, representando una mejora de más del 15% frente a los electrolizadores actuales.
Además, Desiree busca superar los retos de durabilidad, consumo energético y operación con energías renovables variables mediante innovaciones en materiales, componentes y diseño del sistema. Entre las mejoras previstas se incluyen: desarrollo de electrodos avanzados con nanomateriales, integración de sistemas de sellado vidrio-cerámicos de alta durabilidad, y reciclaje de materias primas críticas como níquel, cobalto, lantano y estroncio para su reintegración en la fabricación de celdas.
A nivel de sistema, el proyecto implementará un diseño modular y compartimentado, recuperará y reutilizará el calor mediante intercambiadores térmicos para comprimir el hidrógeno sin consumo eléctrico adicional, y desarrollará estrategias avanzadas de control y electrónica de potencia para asegurar una integración eficiente con energías renovables.
Desiree representa un paso clave hacia sistemas energéticos más limpios y resilientes, promoviendo innovación científica, diseño sostenible y fabricación circular. Contribuye a la adopción de soluciones de hidrógeno limpio en la industria, el transporte y el almacenamiento energético, apoyando los objetivos del Pacto Verde Europeo, el paquete Fit for 55 y la Clean Hydrogen Partnership, con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030 y lograr una economía plenamente descarbonizada en 2050.
Además, el proyecto fomenta la educación, la formación y la participación inclusiva de género a lo largo de la cadena de valor del hidrógeno, impulsando el progreso social, económico y tecnológico.
