Investigadores destacan el almacenamiento térmico para mejorar la estabilidad de microrredes

Investigadores demuestran que el almacenamiento térmico potencia la integración de renovables en redes eléctricas

Investigadores del Instituto Itaca de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) han analizado el comportamiento de una microrred real en diferentes escenarios de crecimiento de la demanda, y destacan el papel estratégico del almacenamiento de energía térmica para avanzar hacia ciudades más eficientes, sostenibles y climáticamente neutras. Este enfoque demuestra que el almacenamiento térmico puede superar las limitaciones técnicas en redes eléctricas con alta penetración de energías renovables.

Javier Urchueguía, Borja Badenes, Andrés Ondó y Álvaro Martínez, investigadores del grupo TIC Contra el Cambio Climático (ICT VS CC). Foto: Itaca-UPV.

El trabajo, desarrollado por Andrés Ondó Oná-Ayécaba, Javier F. Urchueguía, Borja Badenes y Álvaro Martínez-Ponce (Grupo TIC Contra el Cambio Climático ICT VS CC), junto con Manuel Alcázar Ortega (Instituto de Ingeniería de la Energía de la UPV) y Efrén Guilló Sansano (Grupo Enercoop), analiza el comportamiento de una microrred real bajo diferentes escenarios de crecimiento de la demanda: la situación actual e incrementos del 50%, 75% y 100%.

Almacenamiento térmico y microrredes

La investigación evalúa la integración del sistema ECHO-TES, desarrollado en el marco del proyecto europeo ECHO, utilizando herramientas de simulación avanzadas como OpenDSS y Python, que permiten modelar microrredes reales y aplicar estrategias de gestión inteligente de la demanda.

Para el análisis se creó una plataforma de simulación capaz de replicar con precisión el comportamiento eléctrico de la microrred en los cuatro escenarios de crecimiento de la demanda. El modelo captura el deterioro progresivo de los perfiles de voltaje, el incremento de las pérdidas de potencia activa y reactiva y la aparición de sobrecargas en las líneas en condiciones de carga alta y extrema.

Los resultados muestran que, a medida que aumenta la demanda, la red sufre mayores pérdidas, problemas de tensión y sobrecargas. Sin embargo, el almacenamiento de energía térmica permite desplazar el consumo, reducir los picos de demanda, aliviar las líneas con mayor carga y mejorar la estabilidad de la red. Además, según los investigadores, facilita una mayor integración de las renovables al aprovechar el excedente de generación.

El estudio concluye que la transición energética incrementará de forma notable la presión sobre las redes eléctricas, con mayores riesgos de sobrecargas, pérdidas y problemas de calidad del suministro. En este contexto, el almacenamiento de energía térmica, especialmente cuando se combina con fuentes limpias como la geotermia, se ha convertido en una solución estratégica.

 
 
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