Investigadores del Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza y del CSIC en Aragón participan en el proyecto europeo Bret (Evidence-Based Strategies for a Biodiversity-positive Renewable Energy Transition), una iniciativa internacional de 36 meses que busca desarrollar estrategias basadas en evidencia científica para que la expansión de las energías renovables sea compatible con la conservación de la biodiversidad.
El proyecto se enmarca en el partenariado europeo Biodiversa+ y reúne a instituciones de Suecia, España, Países Bajos, Moldavia y Eslovenia, estando coordinado por la Universidad de Lund (Suecia). La participación española incluye al Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA-UZ) y la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Zaragoza, así como al Instituto Pirenaico de Ecología y la Estación Experimental Aula Dei del CSIC. La iniciativa cuenta con financiación de la Comisión Europea y, en España, de la Agencia Estatal de Investigación.
Criterios de biodiversidad
El proyecto tiene como objetivo desarrollar herramientas y metodologías que permitan integrar criterios de biodiversidad en la planificación espacial, evaluación de impactos y gobernanza de proyectos de energía eólica, solar fotovoltaica, hidroeléctrica y bioenergía. Bret trabaja en tres líneas principales: integración de información ecológica en la selección de emplazamientos; evaluación ecológica durante todo el ciclo de vida de las infraestructuras; y desarrollo de metodologías de valoración ecológica, económica y sociocultural para la toma de decisiones.
En España, los equipos de investigación se centran en los parques fotovoltaicos, especialmente en el complejo Samper–Escatrón–Chiprana (Zaragoza), propiedad de GALP y ubicado en el valle del Ebro, próximo a un lago hipersalino de alto valor ecológico.
El estudio incluye muestreos de biodiversidad (plantas, aves y artrópodos del suelo), evaluación de servicios ecosistémicos como la captura de CO₂ y provisión de agua, seguimiento de nutrientes y modelización hidrológica y microclimática. Los equipos implicados combinan especialistas del IUCA-UZ, la Escuela Politécnica Superior de Huesca y la Estación Experimental Aula Dei del CSIC.
Los científicos realizan muestreos de biodiversidad (plantas, aves y artrópodos del suelo), evaluaciones de servicios ecosistémicos como la captura de CO₂ y provisión de agua, seguimiento de nutrientes y modelización hidrológica y microclimática. Entre los investigadores destacan Jaume Tormo, José Manuel Nicolau, Rocío López Flores y César González de la Escuela Politécnica Superior de Huesca, junto a David Moret y Carmen Castañeda de la Estación Experimental Aula Dei.
