La transición europea hacia la energía limpia afronta un déficit de inversión que podría alcanzar los 500.000 millones de euros anuales, según un documento de posición publicado por Eurelectric. La asociación advierte de que esta brecha amenaza los objetivos de electrificación y descarbonización de la UE y reclama medidas urgentes para recuperar la confianza de los inversores y movilizar capital privado.
El informe sitúa las necesidades de inversión de Europa entre 800.000 millones y 1,2 billones de euros al año, en función del alcance y del calendario de las metas comunitarias. Pese a la disponibilidad de tecnologías y al interés industrial por avanzar en la electrificación, Eurelectric sostiene que el entorno inversor se ha deteriorado y está debilitando la viabilidad económica de los proyectos de energía limpia.
La brecha de inversión en energía limpia y los factores de riesgo
La organización señala que las decisiones empresariales se apoyan en un equilibrio entre riesgos financieros, costes, nivel de endeudamiento y rentabilidad esperada. En el contexto actual, ese balance se ha vuelto menos favorable para nuevas inversiones en el sector energético.
Entre los factores que están complicando la toma de decisiones, el documento menciona la incertidumbre regulatoria, que reduce la visibilidad a largo plazo; la volatilidad de los precios de la electricidad, que dificulta prever ingresos; los cuellos de botella en las redes, que retrasan las conexiones de los proyectos; y los riesgos de contraparte, especialmente en los contratos de larga duración.
Apoyo público y garantías para reactivar el capital privado
Eurelectric describe una situación en la que las empresas están preparadas para electrificarse y las tecnologías ya existen, pero instrumentos considerados clave, como los contratos de compraventa de energía a largo plazo o PPAs, avanzan con dificultad por las dudas sobre el riesgo crediticio y por la inestabilidad del marco inversor.
Aunque el próximo presupuesto de la UE para el periodo 2028-2034 tendrá un papel relevante, la asociación considera que las actuaciones deben comenzar de inmediato. Su propuesta se articula en una agenda de 10 puntos orientada a reducir riesgos, corregir barreras regulatorias y financieras y establecer un marco de inversión estable y predecible.
Entre las prioridades planteadas figura el refuerzo del apoyo financiero público mediante un mayor aprovechamiento de las herramientas del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para respaldar a las compañías que invierten en energía limpia. También propone ampliar el programa de garantías del BEI a partir del piloto ya existente de 500 millones de euros.
El documento plantea además mejorar el acceso a garantías y a instrumentos de reparto de riesgos, así como actuar sobre los riesgos de crédito que están limitando la contratación a largo plazo. En paralelo, reclama eliminar obstáculos regulatorios y contables que frenan los PPAs, adaptar los marcos de mercado para favorecer estos contratos y permitir que funcionen a gran escala en toda Europa.
Estabilidad regulatoria para acelerar la electrificación
Para Eurelectric, un entorno regulatorio y político estable es una condición previa para atraer inversión. La asociación sostiene que, sin reglas claras y previsibles, incluso los instrumentos financieros bien diseñados tendrán dificultades para captar el volumen de capital privado necesario.
El informe señala que Europa dispone de la tecnología y de la ambición necesarias para liderar la transición energética, pero carece de un entorno de inversión suficientemente sólido y atractivo. Destaca que cerrar la brecha exigirá una actuación coordinada para reducir riesgos, reforzar las herramientas financieras y restaurar la confianza inversora.
