El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat de Catalunya ha abierto el proceso de información pública del Plan Territorial Sectorial para el Desarrollo de las Energías Renovables en Cataluña (PLATER) para la generación eléctrica eólica y fotovoltaica, sus líneas de evacuación y sus elementos de almacenamiento. El proceso está abierto durante el plazo de tres meses, para facilitar que todos los interesados, principalmente los ayuntamientos, puedan disponer de tiempo para presentar sus aportaciones.
La documentación sometida a información pública corresponde a la versión preliminar del PLATER. El texto se ha elaborado a partir de una metodología única y homogénea para toda Cataluña, que prioriza el aprovechamiento energético de edificios y espacios artificializados y que ha utilizado 141 capas de información para evaluar la capacidad de acogida de cada emplazamiento para la energía eólica terrestre y la solar fotovoltaica, garantizando el cumplimiento de las diferentes figuras de protección del suelo vigentes, incluidas las ambientales, urbanísticas, agrarias, paisajísticas y culturales.
El objetivo del proceso de información pública es ajustar los resultados preliminares a la realidad de cada municipio mediante alegaciones, manteniendo los criterios de suficiencia energética y equilibrio territorial. La metodología aplicada incorpora el cumplimiento de las figuras de protección del suelo vigentes, incluidas las ambientales, urbanísticas, agrarias, paisajísticas y culturales.
Información pública del PLATER
El proceso abre la participación de los ayuntamientos para que puedan adaptar las propuestas iniciales a sus términos municipales. Según el planteamiento del plan, las administraciones locales podrán valorar cómo encajan estas zonas con su actividad económica y social, así como con las características del entorno.
Además de determinar la capacidad de cada municipio para acoger instalaciones eólicas o fotovoltaicas, el PLATER identifica en el mapa las áreas de máxima prioridad, las zonas aptas con menor capacidad y los espacios no aptos, que quedan excluidos de la implantación de estas tecnologías. Durante esta etapa, cada municipio podrá formular propuestas para adecuar las zonas prioritarias de energía fotovoltaica a sus condiciones locales y a sus previsiones de desarrollo.
La ciudadanía, las entidades y los agentes interesados también podrán participar en la definición del nuevo modelo energético mediante las aportaciones que consideren oportunas. El proceso busca contribuir a una implantación ordenada de las energías renovables en Cataluña, con una distribución equilibrada en el territorio, respeto al entorno y compatibilidad con las actividades existentes.
Visor cartográfico del Icaen
Para facilitar el trabajo técnico, el Instituto Catalán de Energía (Icaen) ha habilitado para los ayuntamientos un visor cartográfico con capacidad de edición. Esta herramienta permitirá modificar las zonas propuestas inicialmente de acuerdo con la metodología empleada. Para el conjunto de la ciudadanía se habilitará el acceso a un visor cartográfico.
Estos instrumentos se suman a otras actuaciones ya desarrolladas para fomentar la participación y reforzar la información disponible durante el procedimiento. Entre ellas figuran reuniones informativas con representantes del mundo local, incluidas diputaciones, consejos comarcales y ayuntamientos; la habilitación de técnicos de las oficinas comarcales de transición energética para apoyar a los municipios sin recursos humanos o técnicos suficientes; y la puesta en marcha de canales de atención de consultas.
El PLATER tiene como finalidad ordenar la implantación de energías renovables, principalmente eólica y fotovoltaica, en toda Cataluña, de forma que se cumplan los objetivos de la Prospectiva Energética de Cataluña 2050 (Proencat), con el fin de descarbonizar el sistema energético catalán.
De acuerdo con la Proencat 2050, la descarbonización requiere instalar 62.000 MW de energía renovable hasta 2050, incluyendo la potencia ya instalada y autorizada. La previsión es que 14.000 MW se ubiquen en edificios y espacios artificializados, mientras que el resto deberá localizarse en espacios no artificializados, con una ocupación estimada equivalente al 1,2% del territorio de Cataluña.
