La Comisión Europea ha aprobado un mecanismo de capacidad para España dotado con unos 9.000 millones de euros con el objetivo de reforzar la seguridad del suministro eléctrico. La medida, autorizada conforme a las normas de ayudas de Estado de la Unión Europea, busca garantizar que exista capacidad suficiente para producir, almacenar o consumir electricidad de forma flexible y que la generación pueda cubrir la demanda prevista.
El instrumento tendrá una duración de diez años a partir de mayo de 2026. Su presupuesto estimado asciende a unos 900 millones de euros anuales, hasta alcanzar alrededor de 9.000 millones en el conjunto del periodo, aunque el importe final dependerá de los resultados de cada subasta de capacidad.
Mecanismo de capacidad para el sistema eléctrico español
El mecanismo tendrá alcance de mercado y permitirá al operador del sistema de transporte (TSO) remunerar la capacidad necesaria para cumplir el estándar de fiabilidad. Este indicador fija el número máximo aceptable de horas de carga no suministrada al año que el sistema debe respetar para asegurar un nivel adecuado de suministro. La carga no suministrada se refiere a la demanda eléctrica que no puede atenderse por interrupciones en el abastecimiento.
El estándar de fiabilidad se ha definido a partir de la evaluación nacional de adecuación de recursos de España y ha sido aprobado por la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER). El mecanismo incluirá elementos orientados a asegurar la creación neta suficiente de electricidad para alcanzar dicho estándar.
La medida estará abierta a proyectos existentes y nuevos que puedan estar disponibles en periodos de escasez. Entre ellos se incluyen instalaciones de generación eléctrica, soluciones de respuesta de la demanda, en las que los participantes reducen su consumo ante una menor oferta, y sistemas de almacenamiento, estos últimos sujetos a criterios de elegibilidad ambiental.
Los beneficiarios se seleccionarán mediante procesos de licitación transparentes y no discriminatorios. En las subastas, los proyectos competirán en función del volumen de ayuda solicitado por megavatio de capacidad disponible durante un episodio de escasez.
Participación, flexibilidad y evaluación de la ayuda
El mecanismo estará abierto a proyectos ubicados en España. Además, España prevé permitir lo antes posible la participación de proyectos procedentes de otros Estados miembros interconectados. La medida también respaldará el desarrollo de servicios de flexibilidad, como el almacenamiento y la respuesta de la demanda, cuando sean necesarios para alcanzar el objetivo nacional de flexibilidad conforme a la legislación europea y la metodología de ACER.
La Comisión Europea ha examinado la medida española en aplicación del artículo 107, apartado 3, letra c, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y de las Directrices sobre ayudas estatales en materia de clima, protección del medio ambiente y energía de 2022 (CEEAG), y considera que el mecanismo es necesario y adecuado para lograr el objetivo perseguido, en línea con el Reglamento de Electricidad de la UE.
El análisis comunitario también concluye que la ayuda es proporcionada, ya que su nivel responde a las necesidades efectivas de financiación. La selección competitiva de los beneficiarios y las salvaguardas previstas para garantizar la competencia efectiva limitan, según la Comisión, el impacto sobre la competencia y los intercambios comerciales entre Estados miembros.
La Comisión Europea señala asimismo que la medida se ajusta a la mayoría de las mejores prácticas para mecanismos de capacidad recogidas en el Marco de ayudas estatales para la industria limpia (CISAF). Sobre esa base, ha aprobado el mecanismo español conforme a las normas europeas de ayudas de Estado.
