Un equipo de investigadores del del Instituto de Investigación en Energía de Cataluña (IREC) ha desarrollado una metodología para evaluar y coordinar el potencial de flexibilidad de los edificios mediante la gestión conjunta de la climatización, la recarga de vehículos eléctricos y la generación solar fotovoltaica, sin comprometer el confort de los ocupantes ni las necesidades de carga.

El enfoque se dirige a edificios capaces de contribuir al equilibrio de sistemas eléctricos con una elevada penetración de energías renovables. La propuesta combina distintos recursos energéticos distribuidos y tiene en cuenta restricciones operativas reales, como los patrones de ocupación y los requisitos asociados a los servicios energéticos del edificio.
El estudio se ha publicado recientemente en la revista Energy and Buildings con el título ‘Agregación secuencial de la flexibilidad de la demanda en edificios: un marco atento a la ocupación y al servicio’. En el trabajo han participado Sergi Sanchez, Eduardo J. Salazar, Alejandro Fernandez-Benages, Lucia Igualada y Josh Eichman, del departamento de Analítica de Sistemas Energéticos de IREC.
Climatización, recarga eléctrica y fotovoltaica
La metodología presentada coordina sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC), puntos de recarga de vehículos eléctricos y generación fotovoltaica. Su aplicación busca que el edificio adapte parte de su demanda a las condiciones del sistema eléctrico y a la disponibilidad de energía renovable local, manteniendo al mismo tiempo las condiciones interiores de confort.
La validación se llevó a cabo en un centro comunitario público de Viladecans, en Barcelona. El edificio dispone de una instalación solar en cubierta de 15 kWp, un sistema centralizado de HVAC y cuatro cargadores para vehículos eléctricos.
Los resultados mostraron una reducción del 10% en el consumo de energía para calefacción del sistema HVAC, considerando los patrones de ocupación y preservando el confort interior. Además, la metodología permitió mejorar la gestión de la recarga de vehículos eléctricos mediante una integración más ajustada de la generación fotovoltaica y el uso de estrategias de control adaptativo.
Flexibilidad de la demanda en edificios
El trabajo señala el potencial de los edificios para prestar servicios de flexibilidad fiables y eficientes. Esta capacidad puede facilitar la integración de energías renovables y contribuir a un sistema eléctrico más flexible, al coordinar recursos energéticos distribuidos a escala de edificio.
Los resultados también reflejan el uso de metodologías basadas en datos y estrategias inteligentes de gestión energética para desbloquear flexibilidad en el lado de la demanda. Según el estudio, estas herramientas pueden mejorar el aprovechamiento de la electricidad renovable generada localmente y apoyar el desarrollo de sistemas energéticos más eficientes.
La investigación está vinculada a los proyectos Netbuild y Melixa, ambos financiados por la Unión Europea-NextGenerationEU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España. La financiación se articula a través del programa de ayudas a nuevos modelos de negocio en la transición energética, gestionado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).