IRENA destaca la ampliación de las renovables y la electrificación como medidas para la reducción de emisiones

electrificación

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) ha publicado recientemente la última edición de su informe ‘Transformación energética mundial: hoja de ruta hasta 2050’, en la que concluye que se podrían lograr más de tres cuartas partes de las reducciones de emisiones relacionadas con la energía necesarias para cumplir los objetivos climáticos, mediante la ampliación del uso de las energías renovables y combinándolo con la electrificación.

El informe de IRENA fue presentado en el Diálogo de Berlín sobre la Transición Energética.

La hoja de ruta de IRENA recomienda que la política nacional se centre en estrategias a largo plazo de cero emisiones. Asimismo, destaca la necesidad de impulsar y aprovechar la innovación sistémica, lo que incluye el fomento de sistemas energéticos más inteligentes por medio de la digitalización y el acoplamiento de los sectores de uso final, en particular de la calefacción, la refrigeración y el transporte, a través de una mayor electrificación, promoviendo la descentralización y diseñando redes eléctricas flexibles.

Según IRENA, existen vías para satisfacer el 86 % de la demanda mundial de electricidad con energías renovables. La electricidad supondría la mitad de la combinación mundial de fuentes de energía. El suministro eléctrico mundial se duplicaría con creces hasta 2050 y, en buena medida se generaría a partir de energías renovables, fundamentalmente de la solar fotovoltaica y la eólica.

Aceleración de la transición energética

Según el informe de IRENA, si se acelera la transición en consonancia con la hoja de ruta hasta 2050, la economía mundial podría generar un ahorro acumulado de hasta 160 billones de dólares americanos en los próximos 30 años en costes evitados en materia de salud, subsidios relacionados con la energía y daños climáticos. Cada dólar destinado a la transición energética se amortizaría hasta 7 veces. La economía mundial registraría un crecimiento del 2,5 % en 2050. Sin embargo, los daños climáticos pueden generar importantes pérdidas socioeconómicas.

No obstante, el informe alerta de que las acciones se retrasan. Mientras que las emisiones de CO2 relacionadas con la energía han seguido creciendo a una media del 1 % anual en los últimos cinco años, para cumplir los objetivos climáticos mundiales, sería necesario reducir las emisiones un 70 % por debajo de su nivel actual de aquí a 2050.

 
 
PATROCINIO BRONCE
Salir de la versión móvil