La Comisión Europea ha publicado recientemente un informe de evaluación de la seguridad energética en la Unión Europea. Se trata de un exhaustivo documento que ofrece un análisis de la legislación de la UE sobre la seguridad del suministro de electricidad y gas, que extrae lecciones de crisis pasadas y analiza los retos futuros.

El informe evalúa las principales normativas de la UE sobre la seguridad del suministro de gas y preparación ante los riesgos eléctricos. Ambas normativas datan de los años 2017 y 2019, respectivamente, antes de la crisis energética que afectó especialmente a los sectores del gas y la electricidad.
Suministro de energía estable, seguro e ininterrumpido
Entre las conclusiones del informe, se destaca que las regulaciones contribuyeron positivamente a un suministro de energía estable, seguro e ininterrumpido y protegieron a los clientes más vulnerables y críticos. Y también se concluye que era necesario que la UE adoptara normativas de emergencia adicionales para abordar la crisis energética de 2021-2023.
La Comisión Europea destaca que esto indica la necesidad de un conjunto de normas más rigurosas para garantizar que la UE esté preparada para futuras crisis energéticas.
El informe subraya la necesidad de un enfoque más sólido e intersectorial para la seguridad del suministro de gas y electricidad, aprendiendo lecciones tanto de la crisis energética como del apagón que sufrió la Península Ibérica en abril de 2025.
Revisión del marco legislativo sobre seguridad energética
El informe ‘Seguridad energética de la UE: evaluación del marco de seguridad del suministro de electricidad y gas de la UE’ constituye un primer paso para la revisión del marco legislativo sobre seguridad energética del gas y la electricidad, cuya publicación está prevista en el primer semestre de 2026.
Partiendo de las conclusiones del documento, la próxima revisión del marco de seguridad energética pretende garantizar que el sistema energético de la UE sea suficientemente seguro y resiliente en un contexto energético, climático y geopolítico en rápida evolución. El marco debe adaptarse para abordar retos cada vez más complejos y con visión de futuro.
Con este análisis, la Comisión Europea obtiene una comprensión más completa de los riesgos emergentes para el sistema energético, como la protección de la infraestructura energética crítica contra amenazas físicas y cibernéticas, los riesgos relacionados con el clima y las implicaciones de un panorama geopolítico cambiante. Para elaborar el informe, se tuvieron en cuenta las aportaciones de una convocatoria de pruebas y una consulta pública, donde una amplia gama de partes interesadas y ciudadanos expresaron sus puntos de vista sobre el pasado y el futuro de la arquitectura de seguridad energética de la UE.