La Comisión Europea ha lanzado el ‘Estudio sobre enfoques circulares para una transición hacia una energía limpia sostenible y asequible’, financiado a través del Programa de Trabajo Horizonte Europa 2021-2022 (Clúster 5: Clima, Energía y Movilidad). El objetivo del estudio es fortalecer la evaluación temprana y continua de tecnologías innovadoras de energía limpia, asegurando que su desarrollo esté alineado con los objetivos de sostenibilidad, circularidad, resiliencia y autonomía tecnológica de la Unión Europea.
A medida que la Unión Europea avanza hacia la neutralidad climática para 2050, su matriz energética está cambiando rápidamente, con una creciente proporción de fuentes limpias. Sin embargo, gran parte de la transición depende de nuevas soluciones que aún se encuentran en fase de investigación e innovación (I+D+i), lo que plantea desafíos sobre el uso sostenible de recursos, la resiliencia de las cadenas de suministro y los impactos ambientales y sociales.
Análisis y seguimiento de tecnologías limpias
El nuevo estudio tiene como objetivo incrementar la alineación de las tecnologías emergentes de energía limpia con los objetivos de la UE, con el fin de maximizar su impacto positivo. Para lograrlo, enfatiza la evaluación temprana y continua de la sostenibilidad ambiental, económica y social, la circularidad, así como su contribución a la resiliencia y autonomía tecnológica de la Unión Europea.
El estudio ofrece una visión integral de los métodos de evaluación disponibles, presenta los resultados de consultas con partes interesadas relevantes y propone un conjunto de enfoques prácticos y viables, validados y perfeccionados en colaboración con proyectos en curso de Horizon Europe que abarcan distintos niveles de preparación tecnológica.
Asimismo, define un marco metodológico flexible que considera las diferentes etapas de madurez tecnológica y proporciona pautas específicas por tecnología, diseñadas para apoyar a los nuevos conceptos desde su desarrollo en laboratorio hasta su llegada al mercado.
Para facilitar su aplicación, el estudio incluye cinco directrices sectoriales que abarcan: captura, utilización y almacenamiento de carbono; infraestructura energética; almacenamiento de energía; combustibles renovables y bajos en carbono; y tecnologías de energía renovable.
El estudio respalda la implementación de los objetivos climáticos y energéticos de la UE establecidos en la Ley Europea del Clima y la Directiva sobre Energías Renovables, y se alinea con iniciativas como el Plan Industrial Limpio, la Ley de Materias Primas Críticas, la futura Ley de Economía Circular, la Ley de la Industria Net Zero y el Plan Estratégico de Tecnología Energética (Plan SET).
