Schneider Electric presenta un estudio que sitúa la autonomía en el centro del sector energético

La compañía Schneider Electric ha presentado un estudio titulado ‘Global Autonomous Maturity Report’ que pone de relieve la combinación de factores que está situando las operaciones autónomas en el centro de la agenda del sector energético y químico. El documento sitúa al sector en un momento clave de transformación, en el que convergen la electrificación, la automatización y la digitalización.

El estudio de Schneider Electric pone de relieve la combinación de factores que está situando las operaciones autónomas en el centro de la agenda del sector energético y químico.

El estudio ha sido encargado en colaboración con Censuswide y Development Economics, y cuenta con el apoyo del analista independiente del mercado energético Gaurav Sharma. Recoge la visión de 400 directivos del sector en 12 países de cuatro regiones clave —Norteamérica, Europa, Asia y el CCG—, complementada con análisis documental y entrevistas a actores y expertos del sector energético y químico a nivel global.

Un tercio de los directivos (31,5%) considera que avanzar en autonomía será una prioridad crítica en los próximos cinco años, cifra que asciende al 44% en un horizonte de diez años. Menos del 5% a nivel global lo considera una prioridad baja.

Los directivos señalan importantes presiones de carácter económico. Advierten de que retrasar la adopción puede provocar un aumento de los costes operativos (59%), un agravamiento de la escasez de talento (52%) y una pérdida de competitividad (48%). No obstante, la adopción no está exenta de desafíos. Entre las principales barreras se encuentran los elevados costes iniciales (34%), los sistemas heredados (30%), la resistencia organizativa (27%), las preocupaciones en materia de ciberseguridad (26%) y la incertidumbre regulatoria (25%).

IA y operaciones autónomas en el sector energético

El estudio de Schneider Electric sitúa al sector en un momento clave de transformación, en el que convergen la electrificación, la automatización y la digitalización. El aumento de la demanda de IA está ejerciendo una presión sin precedentes sobre los sistemas energéticos globales. Se prevé que la demanda eléctrica prácticamente se duplique hasta alcanzar los 1.000 TWh en 2030, lo que intensifica la necesidad de operaciones más flexibles, eficientes y resilientes.

El estudio sitúa la inteligencia artificial como el principal motor de este avance. Un 49% de los directivos la identifica como el factor que más impulsa la autonomía, por delante del refuerzo en ciberseguridad, el cloud, el edge computing, los gemelos digitales, el control avanzado de procesos y la automatización abierta definida por software.

“Actualmente, las organizaciones a nivel global ya operan con un 70% de autonomía, con previsión de alcanzar el 80% en 2030”, afirmó Gwenaelle Avice Huet, Executive Vice President de Schneider Electric. “La autonomía se está consolidando rápidamente como el nuevo modelo operativo de la industria. A medida que avanza la IA y los sistemas energéticos afrontan una mayor presión, las operaciones autónomas se están convirtiendo en un elemento esencial para garantizar la resiliencia y la competitividad. Y este cambio no consiste en sustituir a las personas, sino en permitirles centrarse en tareas de mayor valor, reforzar la seguridad y desarrollar nuevas capacidades. Quienes escalen ahora definirán la próxima era del rendimiento industrial”, concluye.

Los analistas del sector coinciden en que esta transición está más avanzada de lo previsto. Según el documento, mientras que los países del CCG y Asia lideran actualmente el nivel de desarrollo, Norteamérica será la región con mayor aceleración en la adopción en los próximos cinco años, impulsada por su escala en producción y consumo energético y por la rápida expansión de los centros de datos. Europa mantiene un avance constante, aunque presenta la trayectoria de adopción más lenta.

Los despliegues recientes ponen de manifiesto esta evolución. En la refinería Scotford de Shell en Canadá, Schneider Electric está contribuyendo a modernizar las operaciones mediante automatización abierta definida por software, facilitando operaciones más flexibles y autónomas. En la planta Kassø Power-to-X de European Energy, la primera instalación comercial de e-metanol del mundo, Schneider Electric y Aveva están habilitando operaciones de producción de combustibles limpios autooptimizadas con apoyo de IA y monitorización remota resiliente.

 

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