La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y el Politécnico de Turín han desarrollado un estudio en La Gomera para evaluar cómo la interconexión energética mediante un cable submarino con Tenerife puede reforzar la seguridad del suministro eléctrico y facilitar una transición energética más eficiente en los sistemas insulares. El trabajo pone el foco en el impacto que esta infraestructura tendría en la robustez del sistema eléctrico de la isla colombina, al tiempo que permitiría un mejor aprovechamiento de los recursos renovables disponibles, especialmente del potencial eólico offshore del norte de La Gomera.
El estudio parte de la dependencia de las islas de los combustibles fósiles importados y plantea un cambio de enfoque hacia un sistema energético integrado, en el que La Gomera y Tenerife se consideren de forma conjunta. En este escenario, la interconexión no se entiende únicamente como una infraestructura técnica, sino como un elemento estratégico que condiciona el modelo de transición energética posible en el territorio.
Modelo de planificación energética
La investigación propone un modelo de planificación energética integrada basado en el enfoque de Smart Energy Systems, que combina generación renovable, almacenamiento y redes de interconexión. Este planteamiento permite mejorar la toma de decisiones sobre qué tecnologías priorizar y cómo organizar el sistema eléctrico para reducir emisiones y dependencia exterior.
El trabajo, publicado en la revista Energy, también destaca su aplicabilidad a otros territorios insulares, al ofrecer criterios para planificar infraestructuras energéticas en sistemas aislados que evolucionan hacia modelos más complejos e interconectados.
La investigación se enmarca en el interés creciente por la descarbonización de los sistemas eléctricos insulares, donde la limitada escala de generación y la dependencia exterior hacen especialmente relevante la optimización de recursos y redes. En este contexto, la interconexión entre islas se posiciona como una herramienta clave para mejorar la estabilidad del suministro y facilitar la integración de renovables.
Asimismo, el estudio subraya la importancia de la planificación coordinada entre territorios y operadores energéticos para anticipar escenarios de demanda y producción, incorporando tanto criterios técnicos como ambientales y económicos. Este enfoque busca avanzar hacia sistemas más resilientes, capaces de adaptarse a la variabilidad de las energías renovables y a las particularidades de los entornos insulares.
