La UE necesita acelerar las redes, el almacenamiento y la flexibilidad para cumplir su objetivo solar de 2030

La energía solar aportó niveles récord de electricidad asequible al sistema europeo durante el primer semestre de 2026 y llegó a convertirse en la mayor fuente de generación de la Unión Europea en junio, con una cuota del 25%. Sin embargo, la falta de flexibilidad, las crecientes restricciones de las redes eléctricas y el debilitamiento del apoyo político mantienen a la UE fuera de la senda necesaria para alcanzar su objetivo solar de 2030, según el informe ‘EU Solar Market Update: 2026 Mid-Year Analysis’, elaborado por la asociación SolarPower Europe.

Las instalaciones solares en la UE crecieron en el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior.

Los datos preliminares recogidos en el análisis apuntan a un ligero crecimiento del mercado solar de la UE en la primera mitad de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, la mejora se explica principalmente por factores externos, como la renovada crisis de los combustibles fósiles y los episodios meteorológicos extremos, y no por un refuerzo de las políticas de apoyo.

Pese a la mejora de las perspectivas para 2026, el informe prevé que el mercado solar de la UE cierre el año con una ligera contracción respecto a 2025. SolarPower Europe atribuye esta situación al debilitamiento del respaldo político, la incertidumbre regulatoria, la falta de flexibilidad del sistema y el aumento de las restricciones en las redes eléctricas.

La energía solar reduce importaciones de gas en la UE

Desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, el 1 de marzo de 2026, la fotovoltaica ha generado 282 TWh de electricidad en el conjunto de la UE. Según las estimaciones del informe, esa producción evitó más de 30.000 millones de euros en importaciones de gas destinadas a generación eléctrica.

La cifra equivale a unos 164 millones de euros diarios o a más de 1.000 millones de euros semanales. SolarPower Europe destaca que esta aportación se produjo en un periodo de volatilidad de precios de los combustibles fósiles y elevada demanda eléctrica por las altas temperaturas.

Durante mayo, junio y julio, la energía solar cubrió por segundo año consecutivo más del 20% de la generación eléctrica de la UE. En junio alcanzó su máximo mensual, con el 25% de la producción, y se situó como la principal fuente eléctrica del bloque durante ese mes.

Redes, flexibilidad y señales regulatorias

El análisis señala que las olas de calor incrementaron el consumo asociado a la climatización, mientras que el aumento de la temperatura de los ríos y los bajos niveles de agua redujeron la producción de algunas centrales nucleares e hidroeléctricas. En ese contexto, la generación solar contribuyó a sostener la seguridad de suministro y a contener los precios eléctricos.

El debilitamiento del entorno político ya se observa en varios mercados solares relevantes. Francia ha recortado de nuevo el apoyo a la solar en cubierta; en Chequia, los cambios en el New Green Savings Programme han afectado de forma significativa a la demanda residencial; y Alemania debate reformas que reducirían el respaldo a los nuevos sistemas en tejado a partir de 2027.

El informe advierte además de que la integración del parque solar europeo afronta dificultades crecientes. En varios mercados aumentan los vertidos de generación, descienden las tasas de captura solar, se repiten con más frecuencia los periodos de precios negativos y se registran picos de precio vespertinos, mientras la inversión en redes y flexibilidad no avanza al mismo ritmo.

SolarPower Europe considera que maximizar los beneficios de la energía solar exige acelerar la inversión en almacenamiento, electrificación, flexibilidad e infraestructura de red. Bajo las condiciones actuales de mercado y política energética, la UE continúa fuera de la senda necesaria para cumplir su objetivo solar de 2030.

 
 
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