Aprobada la Prospectiva Energética de Cataluña 2050 para descarbonizar el sistema energético

Prospectiva Energética de Cataluña 2050

El Consejo Ejecutivo del Gobierno de Cataluña ha aprobado la Prospectiva Energética de Cataluña 2050 (Proencat 2050), el documento que orienta la transición energética hacia la neutralidad climática del sistema energético catalán. Se estima que su descarbonización requerirá la inversión de 84.361 millones de euros.

El documento plantea las estrategias que deben aplicarse para lograr la descarbonización del sistema energético catalán.

El estudio, elaborado por el Instituto Catalán de Energía (Icaen), apuesta por un escenario objetivo en el que se alcanza la neutralidad climática del sector energético, pero advierte que no se conseguirá si no se aplican de forma intensiva y coordinada un conjunto de estrategias destinadas a transformar la totalidad del ámbito de la energía, desde la demanda de energía final hasta la generación de energía eléctrica, pasando por el papel que desempeñan los ciudadanos.

En concreto, para lograr la descarbonización del sistema energético catalán, la Prospectiva Energética de Cataluña 2050 identifica una veintena de estrategias a desarrollar con la máxima intensidad. Entre estas estrategias, destacan la electrificación de la economía, la implantación de un nuevo diseño del sistema eléctrico, desplegar a gran escala las energías renovables, dar un papel relevante al almacenamiento de electricidad, apostar por el autoconsumo y la generación de proximidad y el uso selectivo del hidrógeno renovable.

Ejes fundamentales para la descarbonización del sistema energético

A partir de los objetivos energéticos y ambientales establecidos por la Unión Europea y del marco normativo vigente, la Prospectiva Energética de Cataluña 2050 realiza una modelización de la evolución del consumo y de la producción de energía, que se traduce en una previsión numérica de la demanda y de la oferta energética y de su impacto económico, social y medioambiental.

El documento considera el ahorro y la eficiencia energética como el eje fundamental para posibilitar la transformación del modelo energético. Para alcanzar la descarbonización del sistema energético, la Proencat 2050 prevé que será necesario un fuerte decrecimiento del consumo de energía final, que deberá reducirse un 30,3% en el período 2017-2050. Los ámbitos del transporte (-50,6%) y doméstico (-34,2%) son los que protagonizarán una mayor reducción en el consumo de energía. Las inversiones necesarias para alcanzar esa cifra de ahorro de energía se han estimado en 15.000 millones de euros.

Por otro lado, cada vez mayores consumos pasarán a ser eléctricos. Si en 2017 el grado de electrificación de la demanda de energía era del 24,8%, para 2050 se espera que aumente hasta el 76,6%. De hecho, se prevé que la demanda eléctrica se multiplique por 2,3 en el período 2017-2050. En este sentido, se calcula que se tendrán que invertir 13.256 millones de euros en infraestructuras de la red eléctrica para dimensionarla y modernizarla adecuadamente.

Despliegue de las energías renovables

Para satisfacer esta demanda de energía de la forma más limpia y sostenible, será necesario avanzar en el despliegue de las energías renovables. El estudio prevé que para el año 2030 será necesario incorporar hasta 12.000 MW de energías renovables (5.000 MW de energía eólica y 7.000 MW de fotovoltaica). La potencia renovable total deberá crecer hasta los casi 62.000 MW en 2050, 18 veces la potencia instalada actualmente. Se calcula que las inversiones en energías renovables tendrán que ascender a los 51.511 millones de euros.

Estos datos incluyen el aprovechamiento del potencial fotovoltaico existente. En concreto, se ha previsto la instalación de más de 11.000 MW en instalaciones fotovoltaicas en edificios y 2.600 MW de energía fotovoltaica en otros espacios artificializados, que aportarán hasta el 40% del total de la energía solar que se genere en Cataluña. En conjunto, hasta 2050 entrarán en servicio alrededor de las 500.000 instalaciones de energía eléctrica en tejados y cubiertas, muchas de ellas asociadas a sistemas de autoconsumo y generación distribuida, que permitirán aprovechar hasta un 65% de su potencial total. El estudio considera que la implantación de energías renovables debe realizarse minimizando el uso del territorio para usos energéticos.

La Prospectiva Energética de Cataluña 2050 también advierte que disponer de un sector eléctrico 100% renovable no es suficiente para alcanzar la neutralidad climática en el ámbito energético si no se actúa también de forma decidida sobre la demanda energética. Y destaca que será necesario implantar sistemas de almacenamiento para desplazar los excedentes de energía en el tiempo, ya sea mediante baterías eléctricas, sistemas de bombeo o la gestión de las centrales hidroeléctricas con embalses.

 
 
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