El Plan Complementario de I+D+i de Energía e Hidrógeno Renovable se ha clausurado con la movilización de más de 92 millones de euros. Se han conseguido más de 185 proyectos y alrededor de 180 contratos con empresas, se han generado 11 patentes, se ha contratado a más de 300 personas y se ha formado a 250 profesionales. Este plan se ha centrado en afianzar el hidrógeno renovable como una solución para la electrificación del sistema energético nacional, así como la descarbonización del transporte y la industria.

El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) y 10 comunidades autónomas han clausurado el Plan Complementario de Energía e Hidrógeno Renovable, un programa cogobernado y cofinanciado entre el MICIU y Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Madrid, Navarra y País Vasco, que ha contado con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Del presupuesto de 92 millones de euros, 71,4 millones proceden del MICIU, gracias al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La actividad científica se ha traducido en 850 acciones de difusión, incluyendo 230 publicaciones de alto impacto. El retorno generado alcanza aproximadamente 83 millones de euros, procedentes de más de 185 nuevos proyectos y alrededor de 180 contratos con empresas. Además, se han registrado 11 nuevas patentes, y en el ámbito de formación y empleo se han formado 250 profesionales y creado 300 puestos de trabajo altamente cualificado.
Cadena de valor del hidrógeno
El Plan Complementario de Energía e Hidrógeno Renovable ha cubierto toda la cadena de valor del hidrógeno a través de cuatro grandes bloques: generación, almacenamiento, distribución y usos del hidrógeno, junto con actuaciones de tipo transversal.
Además, el plan ha apoyado la creación del Centro Ibérico de Investigación en Almacenamiento de Energía (CIIAE).
Generación de hidrógeno renovable
En un primer bloque se ha abordado la generación de hidrógeno renovable mediante diferentes enfoques, a través de la combinación de las principales tecnologías de producción de hidrógeno y fuentes energéticas sostenibles. Se han desarrollado sistemas piloto para la producción de hidrógeno por electrólisis de baja temperatura (PEM, Alcalina y AEM) en combinación con energía renovable, optimizando la integración, aumentando la eficiencia de los sistemas y reduciendo costes, gracias al desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas avanzadas.
En la línea de generación de hidrógeno de alta temperatura (SOEC) se ha trabajado en el desarrollo de sistemas pre-comerciales con tecnología nacional para la generación de hidrógeno aprovechando calores residuales. Por último, se ha trabajado la producción de hidrógeno y biometano a partir de biomasa gracias a la implementación de procesos biotecnológicos avanzados.
Almacenamiento, distribución y usos del hidrógeno
En un segundo bloque se ha afrontado el desarrollo, a partir de tecnología nacional, de tanques de almacenamiento para hidrógeno comprimido con propiedades mejoradas desde el punto de vista de la seguridad, el uso y el reciclado. Y también se ha abordado el diseño y construcción de estaciones de repostaje de hidrógeno con capacidad para diferentes tipos de vehículos, así como desarrollos innovadores en la síntesis de biocombustibles y portadores de hidrógeno que permitan un almacenamiento energético eficaz.
En lo referente a los usos del hidrógeno, tanto a nivel industrial como residencial, se ejecutaron desarrollos de sistemas de combustión de hidrógeno y mezclas de gas natural/hidrógeno, que contribuyen a impulsar los nuevos desarrollos nacionales hacia escenarios más eficientes, seguros y sostenibles. En este bloque, se ha trabajado en líneas de actuación focalizadas en pilas de combustible para transporte pesado, aeronáutico y naval. Además, se ha desarrollado actividad para implantar soluciones industriales de diferente índole para la mitigación de la emisión de gases de efecto invernadero en la industria, que van desde la integración de soluciones innovadoras en el ámbito residencial, hasta las industrias intensivas en energía, pasando por sectores estratégicos nacionales como el hotelero o portuario.
Por último, se ha llevado a cabo una actividad transversal a los desarrollos técnicos que ha englobado los análisis tecno-económicos, la difusión de los resultados y el lanzamiento de los modelos de utilidad, con el propósito de que los nuevos desarrollos tecnológicos nacidos de este proyecto tengan el mayor impacto sobre la sociedad y la industria nacional.