La Universidad de Salamanca (USAL) ha puesto en marcha la fase inicial de una nueva infraestructura de recarga para vehículos eléctricos en sus campus de Salamanca y Zamora, con la conexión de los primeros 14 puntos de un total de 34 instalados. La actuación ha sido impulsada por la Oficina Verde de la USAL en colaboración con la empresa Qwello.
El rector, Juan Manuel Corchado, ha inaugurado los nuevos puntos de carga situados en distintas ubicaciones del distrito universitario salmantino. En el acto también han participado la vicerrectora de Cultura, Matilde Olarte; el director de la Oficina Verde, Pedro Calero; el director general de Qwello, Carlos Vázquez; y el representante de la compañía Carlos Carmona.
La universidad enmarca esta actuación en sus políticas de movilidad sostenible y en la mejora de los servicios disponibles para la comunidad universitaria. La red facilitará desplazamientos con menor impacto ambiental a estudiantes, personal docente e investigador y empleados.
Puntos de carga operativos en Salamanca y Zamora
La infraestructura instalada suma 34 puntos de recarga distribuidos entre el Campus Miguel de Unamuno, el Campus de Ciudad Jardín y la Escuela Politécnica Superior de Zamora. En esta primera fase han entrado en funcionamiento 14 puntos: cuatro en el Campus Unamuno, dos en Ciudad Jardín y ocho en el campus zamorano.
La USAL prevé que los 20 puntos restantes se activen en las próximas semanas. Con esta ampliación, la universidad busca extender el acceso a la recarga eléctrica en espacios de uso cotidiano dentro de sus campus y favorecer la implantación del vehículo eléctrico como herramienta vinculada a la mejora de la calidad ambiental urbana.
Tecnología de corriente alterna de velocidad media
Los cargadores instalados permiten el pago sin contacto mediante tarjeta de crédito o débito, teléfono móvil o aplicación. Además, incorporan la posibilidad de reservar el espacio de carga a través de una app y disponen de sensores para detectar estacionamientos indebidos.
La red utiliza tecnología de corriente alterna de velocidad media, orientada a modelos de carga de destino. Este tipo de solución se adapta a espacios como los campus universitarios, donde los vehículos suelen permanecer aparcados durante varias horas.
Según la información facilitada, una recarga de entre dos y tres horas a una potencia de 22 kW permitiría al vehículo recorrer alrededor de 450 kilómetros, una autonomía aproximada equivalente a una semana de uso. La infraestructura queda abierta a la comunidad universitaria y se integra en la red pública de recarga gestionada por Qwello.
