La Agencia de la Unión Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER) ha publicado un documento de política regulatoria sobre el reparto de costes y beneficios en los proyectos transfronterizos de infraestructura eléctrica en Europa. El análisis plantea opciones para ajustar el marco actual con el fin de facilitar las inversiones en redes necesarias para avanzar hacia un mercado eléctrico europeo más integrado y un uso más eficiente del sistema eléctrico.
ACER centra el debate en una cuestión recurrente en la expansión de la red: las infraestructuras construidas en un país pueden generar beneficios relevantes en otros Estados miembros. Cuando la mayor parte del coste recae en el territorio donde se ejecuta el proyecto, pero las ventajas se distribuyen de forma más amplia, los incentivos nacionales pueden no ser suficientes para materializar inversiones con valor europeo o regional.
Reparto de costes y beneficios en la infraestructura eléctrica transfronteriza
Según el planteamiento de ACER, un marco eficaz de distribución de costes es un elemento clave para impulsar la construcción de redes transfronterizas. La necesidad de reforzar estas infraestructuras aumenta a medida que el mercado eléctrico europeo requiere una mayor interconexión y una gestión más coordinada de los flujos entre países.
El documento señala que el sistema vigente no siempre garantiza una asignación equilibrada cuando un proyecto beneficia a varios países. Esta situación puede producirse, por ejemplo, si un Estado asume la mayor parte de la inversión mientras otros reciben una parte significativa de los beneficios derivados de la nueva infraestructura.
En la actualidad existen varios instrumentos destinados a abordar esta cuestión. Entre ellos figuran la distribución de ingresos por congestión, que reparte los ingresos derivados de la congestión transfronteriza; el mecanismo de compensación entre operadores de sistemas de transmisión (ITC), que compensa costes asociados a la acogida de flujos transfronterizos; y la asignación transfronteriza de costes (CBCA), que reparte los costes de nuevas infraestructuras en función de los beneficios transfronterizos esperados.
ACER considera que estos mecanismos cumplen funciones relevantes, pero identifica lagunas y solapamientos en su capacidad para alinear costes y beneficios. Esa falta de ajuste puede dificultar el desarrollo de proyectos que resulten eficientes desde una perspectiva europea o regional.
Opciones regulatorias planteadas por ACER
El documento se enmarca en el compromiso anunciado por ACER en julio de 2024 de reforzar y mejorar los instrumentos existentes para reflejar mejor los costes y beneficios de la infraestructura de red transfronteriza. Como parte de ese trabajo, el informe de política de 2026 evalúa los mecanismos actuales, sus insuficiencias y las posibles vías de rediseño.
Las opciones analizadas van desde mejoras específicas de cada mecanismo vigente hasta cambios más amplios en el marco general de reparto de costes. ACER plantea, entre otras alternativas, mejorar por separado los mecanismos existentes, combinar algunos de ellos en un único mecanismo ex post o estudiar un nuevo marco con financiación común de la Unión Europea para infraestructuras utilizadas en el comercio transfronterizo de electricidad.
El documento incluye una evaluación cualitativa de estas opciones con un objetivo común: reforzar los incentivos de inversión en infraestructura eléctrica transfronteriza. El documento de política no presenta soluciones definitivas, sino que busca aportar elementos para un debate posterior sobre cómo adaptar el marco de reparto de costes a proyectos con valor europeo y regional.
