Schneider Electric insta a acelerar la electrificación para reducir la dependencia energética de Europa

La compañía Schneider Electric ha instado a la Unión Europea a acelerar la eficiencia energética y la electrificación para reducir la exposición del continente a la volatilidad de los precios de la energía y reforzar su resiliencia. La compañía sitúa esta prioridad en un contexto de encarecimiento global de la energía, con una subida prevista del 24% este año, el mayor incremento desde 2022. Así, pide priorizar cinco medidas políticas como acelerar la electrificación mediante incentivos específicos, utilizar fiscalidad y financiación para desplazar la demanda desde los combustibles fósiles hacia la electricidad limpia e impulsar el autoconsumo, la flexibilidad y las redes inteligentes para reducir costes, entre otras.

Schneider Electric pide a la Comisión Europea y a los Estados miembros priorizar cinco medidas políticas.

La empresa advierte de que Europa afronta costes energéticos entre dos y cuatro veces superiores a los de otras grandes regiones y mantiene una dependencia estructural de las importaciones. La UE sigue cubriendo casi el 60% de su energía con suministros exteriores, con un coste de 336.700 millones de euros en 2025, lo que expone a hogares, industria y servicios públicos a los mercados internacionales de combustibles fósiles y a tensiones geopolíticas.

Eficiencia energética y electrificación como prioridad para la UE

Schneider Electric reclama a los responsables políticos europeos que dejen de considerar la eficiencia y la electrificación como medidas complementarias de la agenda climática y las traten como recursos energéticos propios y escalables. Según sus estimaciones, acelerar ambas líneas podría liberar al menos 250.000 millones de euros al año hasta 2040 mediante la reducción de la demanda energética, la menor dependencia de combustibles fósiles y la mejora de la competitividad.

Entre las medidas planteadas figura el despliegue de soluciones de eficiencia con periodos de retorno cortos. En edificios, la compañía propone préstamos sin intereses para ampliar controles conectados y sistemas de gestión energética capaces de optimizar en tiempo real calefacción, refrigeración, ventilación e iluminación. Esta actuación podría reducir entre un 5% y un 6% el consumo energético total de la UE y facilitar la electrificación de la calefacción y la respuesta a la demanda.

En el ámbito industrial, Schneider Electric plantea apoyos específicos, especialmente para pymes, con el fin de implantar sistemas de gestión energética y medidas de bajo o nulo coste. La compañía sostiene que estas soluciones pueden generar ahorros de hasta un 30% con el tiempo y servir de base para procesos productivos más digitalizados.

Aplicación normativa, bombas de calor y transporte eléctrico

La empresa también pide aplicar de forma rápida y rigurosa la legislación europea ya existente, en particular la Directiva de Eficiencia Energética (EED), y la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD). Entre las actuaciones señaladas está acelerar los sistemas de automatización y control de edificios, BACS, con un potencial de ahorro anual de 450 TWh de energía final, 64 Mt de emisiones de CO₂ evitadas y una reducción de facturas energéticas de 36.000 millones de euros.

Schneider Electric propone reforzar las auditorías energéticas previstas en la EED exigiendo la aplicación de sus recomendaciones, empezando por las pymes y apoyándose en fórmulas de financiación como el leasing y el energy-as-a-service. En electrificación, la compañía señala que Europa se mantiene en un 21% de electrificación, diez puntos por debajo de China, pese al crecimiento de la generación renovable.

Para avanzar en este ámbito, plantea impulsar las bombas de calor, que considera entre tres y cinco veces más eficientes que las calderas de gas, con el objetivo de alcanzar un millón de instalaciones anuales en 2030. También propone incentivos para acelerar la electrificación del transporte, incluidas medidas dirigidas a flotas corporativas y al desarrollo del mercado de vehículos eléctricos de segunda mano.

Fiscalidad, flexibilidad y redes inteligentes

Otra de las líneas planteadas consiste en utilizar la fiscalidad y la financiación pública para desplazar la demanda desde los combustibles fósiles hacia la electricidad limpia. Schneider Electric pide reducir impuestos sobre la electricidad, incluidos IVA e impuestos especiales cuando sea posible, para estrechar la diferencia entre los precios minoristas de electricidad y gas.

La compañía también reclama reorientar y simplificar el acceso a fondos públicos para escalar eficiencia energética y electrificación, incluidos el Recovery and Resilience Facility y los ingresos del ETS. Al mismo tiempo, defiende que las ayudas para contener o subvencionar los precios del gas sean limitadas y temporales, al considerar que pueden retrasar inversiones en recursos energéticos limpios.

En materia de sistema eléctrico, Schneider Electric plantea eliminar barreras y crear incentivos que impulsen flexibilidad, almacenamiento y digitalización para reducir la demanda en horas punta y disminuir los costes del sistema energético. Sus prioridades incluyen impulsar la flexibilidad en edificios e industria mediante autoconsumo fotovoltaico, almacenamiento, controles digitales y programas de respuesta a la demanda; y acelerar el despliegue de contadores inteligentes más avanzados, priorizando funcionalidad, acceso en tiempo real e interoperabilidad, especialmente en grandes edificios comerciales, industria e infraestructura de recarga para vehículos eléctricos.

También pide avanzar hacia una red más digital y una planificación más inteligente, incluyendo apoyo a tecnologías de mejora de red, KPIs basados en resultados y estructuras tarifarias que incentiven la reducción de picos de demanda y un consumo más eficiente para la red.

 

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