La Autoridad Portuaria de Baleares ha realizado en el puerto de Alcúdia la primera conexión eléctrica de baja tensión a un buque, un hito dentro de su estrategia de descarbonización de la actividad portuaria. El fast ferry Som Menorca, operado por Menorca Lines, ha sido el primer buque en utilizar esta infraestructura de suministro eléctrico en puerto, lo que le permite apagar los motores auxiliares durante su estancia en el muelle.
La conexión, conocida como cold ironing u Onshore Power Supply (OPS), permite al buque recibir energía desde tierra mientras permanece en el muelle. Este sistema reduce el consumo de combustible, las emisiones contaminantes y el ruido asociado a la actividad portuaria.
Reducción de emisiones en la ruta Alcúdia-Ciutadella
La naviera estima que el uso de esta conexión eléctrica permitirá reducir alrededor de 236 toneladas de CO₂ al año en la ruta Alcúdia-Ciutadella, con un ahorro asociado de unos 88.000 litros de combustible anuales.
La operación se ha llevado a cabo mediante la infraestructura de baja tensión habilitada por la Autoridad Portuaria de Baleares en el puerto de Alcúdia. Se trata de la primera actuación de este tipo realizada en estas instalaciones portuarias.
El despliegue continuará en septiembre con la entrada en servicio de una nueva conexión de media tensión. Esta infraestructura, que ha requerido una inversión de 2,8 millones de euros, permitirá suministrar electricidad desde tierra a buques con mayores demandas energéticas y ampliará de forma significativa la capacidad del sistema OPS en el puerto.
Inversión en electrificación de muelles en Baleares
La electrificación de los muelles es una de las líneas principales de la estrategia ambiental de la Autoridad Portuaria de Baleares. Desde 2021, desarrolla un programa para dotar a sus puertos de infraestructuras OPS que permitan a los buques conectarse a la red eléctrica terrestre durante sus escalas.
Estas actuaciones tienen como objetivo mejorar la calidad del aire en el entorno portuario, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y disminuir la contaminación acústica. La APB vincula este despliegue con una mejor integración de los puertos en las ciudades y con la reducción del impacto de la actividad portuaria sobre la población cercana.
El plan inversor de la Autoridad Portuaria de Baleares prevé destinar más de 100 millones de euros en los próximos años al desarrollo de estas infraestructuras en los puertos de interés general de Baleares. El programa se enmarca en la transición hacia instalaciones portuarias con menor impacto ambiental y alineadas con los objetivos europeos de descarbonización.