El Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) junto al Instituto de Biomecánica (IBV) y el Instituto Tecnológico Metalmecánico, Mueble, Madera, Embalaje y Afines (Aidimme) ha puesto en marcha Vibras+, un nuevo proyecto de I+D centrado en impulsar una movilidad más sostenible, inteligente y segura. El proyecto desarrolla una herramienta para evaluar la ciberseguridad de los puntos de recarga de vehículo eléctrico y soluciones para facilitar la integración de vehículos autónomos y sistemas de conducción remota. La iniciativa, financiada por Ivace+i, busca crear y validar un sistema capaz de coordinar vehículo eléctrico, infraestructura de recarga, red eléctrica y persona usuaria.
El trabajo se orienta a dos retos de la movilidad: reforzar la seguridad de las infraestructuras conectadas de recarga y lograr que los sistemas autónomos resulten más comprensibles y predecibles para las personas.
Las tecnologías no se limitarán a pruebas de laboratorio. Vibras+ prevé su validación mediante demostradores y escenarios cercanos a condiciones reales de funcionamiento, con la colaboración de empresas de la Comunidad Valenciana como V2C, Lugenergy, Umibots, Brainstorm, Centreverd y Tetma. Los resultados se plantean para su posible aplicación por fabricantes, operadores de recarga, distribuidoras de energía, ciudades, aparcamientos, flotas y servicios urbanos.
Ciberseguridad en la recarga eléctrica
La expansión del vehículo eléctrico ha incrementado el número de puntos de recarga conectados a internet y a la red eléctrica. En este contexto, cada cargador actúa también como un elemento de acceso a sistemas energéticos, datos de usuarios y plataformas de gestión de sesiones de carga.
Para responder a ese riesgo, el proyecto desarrolla EVSecLab, una herramienta concebida como banco de pruebas de ciberseguridad específico para la recarga del vehículo eléctrico. Su finalidad es someter estaciones de recarga y sistemas asociados a ensayos que permitan identificar vulnerabilidades antes de un despliegue a mayor escala.
EVSecLab analizará el punto de recarga, las comunicaciones y las plataformas que gestionan múltiples sesiones de carga. Las pruebas comprobarán posibles accesos no autorizados, manipulaciones de datos o interrupciones del servicio, con el objetivo de aportar a fabricantes, instaladores y operadores una metodología estructurada para evaluar el nivel de seguridad de sus infraestructuras y detectar áreas de mejora.
En paralelo, Vibras+ trabaja en una plataforma interoperable para conectar la red eléctrica y los puntos de recarga mediante estándares abiertos como OpenADR, orientado a gestionar flexibilidad y demanda en la red, y OCPP, utilizado para la comunicación con cargadores. Esta integración permitirá ajustar en tiempo real cómo y cuándo se cargan los vehículos, evitar picos de consumo, aprovechar mejor la energía renovable o programar la recarga en periodos de menor coste eléctrico.
Vehículo autónomo y servicios urbanos
El proyecto también desarrollará algoritmos de predicción y optimización energética que tendrán en cuenta varios criterios de forma simultánea, entre ellos el coste de la electricidad, las emisiones asociadas al consumo y el confort del usuario. La gestión de la recarga se abordará así desde una perspectiva económica, energética y medioambiental.
El segundo eje de trabajo se centra en el vehículo autónomo, la conducción remota y la robótica móvil. Los equipos investigadores parten de la necesidad de que estos sistemas no solo sean capaces de desplazarse de forma automática, sino que lo hagan de manera entendible y percibida como segura por peatones, pasajeros y otros conductores.
Para ello, se están desarrollando modelos que reproducen patrones de conducción humana, con anticipación de maniobras, aceleraciones y frenadas más suaves y adaptación al contexto. Estos modelos se aplicarán a sistemas de conducción autónoma y remota para hacer su comportamiento menos robótico y más predecible, con el fin de mejorar la confianza, la sensación de control y la aceptación en entornos urbanos y de servicios.
Vibras+ incorporará además soluciones de sensórica avanzada para captar información de infraestructuras y activos físicos, incluidos aquellos con bajo nivel de digitalización. Esta sensorización se combinará con comunicaciones robustas y nodos de procesamiento edge, capaces de analizar datos cerca del lugar donde se generan, detectar incidencias y facilitar una supervisión más ágil de servicios urbanos e infraestructuras asociadas a la movilidad.
El proyecto desarrollará y probará una capa de comunicaciones y dispositivos para captar y procesar datos en la vía pública, también en infraestructuras poco digitalizadas como espacios verdes o servicios de recogida de residuos. Vibras+ se ejecutará entre 2026 y 2027 y cuenta con financiación de Ivace+i y de la Unión Europea dentro del Programa Operativo FEDER de la Comunidad Valenciana 2021-2027.
